miércoles, 27 de mayo de 2009

Cosas que me gustan del verano: el calzado

Verano que aún no ha llegado pero que ya se respira...


Las apargatas: porque me recuerdan a mi abuelo que siempre las llevaba. Y cuando iba al campo y me veía con ellas me decía "ya que llevas apargatas acompáñame al bancal"


Las sandalias: es lo más aproximado a ir descalza y me gusta el sonido que hago al andar, como si fuera un gigante

miércoles, 13 de mayo de 2009

ya no más

Desde que despejé mi cabeza ya no me agobian mis malos pensamientos. Ahora están encerrados en un baúl y no pueden salir para despertarme por las noches...

Qué felicidad esto de dormir de un tirón!!


miércoles, 6 de mayo de 2009

una vez...

Una mañana de domingo un pajarito se posó en mi ventana. Yo lo miraba desde la cama, bonita manera de despertarse, pensaba. El pajarito entró en mi habitación dando saltitos y mirando a su alrededor. Tenía prisa y buscaba algo. Hasta que lo encontró. No vi lo que cogió pero me pareció que era un reloj.

Igual que entró, salió. Y cuando caí en la cuenta de que aquel pajarito me había robado conscientemente, salí a buscarlo. Tan absorta estaba en mis asuntos que emprendí mi búsqueda en pijama. Y no sólo yo. Al poco tiempo otras personas, que también vestían pijama, se habían unido a mi aventura. Todos nos sentíamos como si nos faltara algo. Maldito pajarraco...

Y en lo alto del único árbol centenario de la ciudad estaba su nido. Y de todas las ramas colgaban nuestros objetos personales. Pero no alcanzábamos a cogerlos. A uno le había robado las ganas, a otro su inspiración... ¿y a ti qué te ha robado? me preguntaron...

- Mi... tiempo... exclamé aterrada.



domingo, 26 de abril de 2009

Sensaciones

Cómo me gustan los fuegos artificiales. A veces me siento identificada con ellos. La explosión dura apenas unos segundos y a todos nos fascina. Pero el olor, el humo y la estela que dejan es más duradero. Cuando llegan los fuegos artificiales a mi ciudad noto un cambio. Como si una puerta se cerrara para abrir una nueva etapa. Significa que el verano ha llegado y que tengo ante mí innumerables posibilidades, aunque luego nunca pase nada...


martes, 14 de abril de 2009

Últimamente...

Últimamente sueño lo que veo. Y es un problema. Porque lo que veo no me gusta y los sueños acaban por convertirse en pesadillas. ¿Qué le pasa a mi cabeza? ¿Tengo falta de imaginación? ¿O quizás sea saturación de información?

Estoy esperando a que llame a mi puerta una viejecita con una cesta repleta de manzanas. Quiero ser Blancanieves por un día.



lunes, 6 de abril de 2009

La chica de los blogs, esa soy yo

Hace tiempo que no actualizo pero es que estoy en otras cosas... o quizás sea la astenia primaveral (que siempre sufro, por cierto, durante todas las estaciones del año). El caso es que hoy quiero anunciar que estoy llevando a cabo otro blog. ¿Otro? Pero bueno, qué tía más pesada. Sí, otro. Pero este es un tanto especial porque no es que sea del todo para mí.

¿Os acordáis que de vez en cuando insisto con los cortometrajes de Citoplasmas? Bueno, pues ahora yo también soy Citoplasmática. Así que me estoy encargando de la difusión/blog. Y aunque aún no está del todo listo como para salir del horno, me caracterizo en gran parte por mi impaciencia y desesperación así que nada, difundido queda. Y espero que vosotros me ayudéis en esto tan bonito y moderno llamado feedback. Así que, retroalimentémonos!!

En mi otro blog he puesto lo mismo, qué poca consideración lo sé. Pido perdón.

Citoplasmas
Los Animautas (blog de Citoplasmas)

viernes, 3 de abril de 2009

La primavera

Qué bonita es la primavera! La gente estornuda, la nariz se pone roja, los días son más largos y a mí me construyen un panal en mi persiana...

Mira que ya lo dije... Unas abejitas pequeñitas y peluditas iban de un lado para otro transportando barro con sus patitas y metiéndose en los agujeros de la persiana del balcón. ¡Qué monas! -dije yo- creo que se están haciendo una casita en nuestro balcón.

Y ahora la pregunta es: ¿qué hago? Quiero decir, sé que soy idiota (ya lo proclamé el otro día a los cuatro vientos) porque podía haberles evitado todo el trabajo, pero no lo hice y ahora me sabe mal... Y mi parte contratante dijo que no podíamos tener un panal en el balcón. Pero lo convencí para dejarlo un tiempo porque tengo la esperanza de poder convivir con un montón de abejorros de forma pacífica.

¿Cómo acabará esto? Porque como la persiana sufra un golpe inesperado y salgan todas las abejas a la vez a mí me da un soponcio de los buenos. Además, he leído que cuando una abeja te pica segrega una feromona que hace que el resto de abejas vayan a por tí. Sólo de pensarlo ya me entran los calores...

Pero es que de verdad, son tan monas cuando se ponen en mi jazmín...


viernes, 27 de marzo de 2009

Born to ride. 2ª parte.

Vi la luz. Ahora o nunca. Tengo que tachar mi problema con las bicis. Y además hago feliz a mi nano en el día de su cumpleaños... Así que me lancé y le dije, "ale vamos". Y mi nano se puso contento y me empezó a explicar lo de las marchas. "¿Marchas?" dije yo. "Sí, marchas" dijo él. Y yo estaba mitad eufórica por la emoción de romperme los dientes y mitad acojonada por temor a romperme los dientes.

Y le dije a mi nano que este día era muy importante para mí y le expliqué mi trauma y que tal vez hoy lo superaría... Y como estaba hecha un flan le pedí consejo. Y entonces mi nano me dijo: "Lolita, sólo es una bici no es Moto GP". Pues coño, el chaval tiene razón. Y me tranquilicé un poco. Hasta que bajé a la calle.

Así que por la calle había un chaval en bici más feliz que una perdiz y detrás de él una persona más o menos "adulta" haciendo eses y gritando sin parar. Y me llevó a un parque para que practicara pero estaba lleno de perros y un chihuahua me perseguía. Él me ladraba y yo seguía gritando. Hasta que cogí un poco de seguridad y fuimos por la avenida grande, que allí hay carril bici. Y los bordillos son planos. Así que por una parte me tranquilicé pero por otra me desilusioné porque es como si hiciera trampas...

Hasta que llegó el momento! Un bordillo gigante! Y además no había semáforos así que algún buen samaritano me tendría que dejar pasar. El asunto se ponía interesante porque si me caía tendría público y eso me hacía sentir más insegura... Entonces le dije a mi hermano que pasara primero porque yo necesitaba más tiempo para pensarlo. Y no paraban de pasar coches hasta que uno me hizo la señal con la mano. Y el tiempo se ralentizó, como en las películas. A la izquierda el conductor. Mi nano enfrente gritando palabras de ánimo. A la izquierda otro conductor más. Y yo ahí parada escuchando los latidos acelerados. Y creo que hasta cerré los ojos porque no quería presenciar mi propia caída. Pero no me caí. Lo pasé. Y mi hermano se bajó de la bici y lanzó su gorra al aire. Y yo me bajé de la bici y bailé la danza de "prueba superada". Y como estaba tan emocionada le dije a mi hermano: "vamos a ver hasta donde llega el carril". Y además era todo cuesta bajo así que mis trenzas se deshicieron de la velocidad y yo gritaba de la nueva sensación descubierta. Y al final mi hermano que es mucho más tímido que yo también gritaba y como él iba primero cada vez que cruzábamos levantaba un brazo y decía "Bordilloooo!!!". Y nos fuimos bastante lejos porque ni siquiera sabía dónde estábamos.

Y esa es la historia. Una historia que ya puedo tachar después de no sé cuantos años... Y este fin de semana he vuelto a quedar con mi nano para ir en bici ^^
Y es probable que en mi lista vaya añadiendo más cosas que debo superar... Es una sensación extraña eso de ser mi propio enemigo y vencerme.

jueves, 26 de marzo de 2009

Born to ride. 1ª parte.

Tengo muchos traumas. Y manías. Y obsesiones. Y además una lista con cosas que quiero hacer antes de morir. Puede sonar pretencioso o quizás ridículo. Pero es que a estas alturas ya no es menester que me oculte en apariencias. Soy idiota. Y punto.

El otro día fue el cumpleaños de mi hermano (11!), así que lo visito tempranito para que él organizara el plan del día. Y ahora me ha dado por hacerme dos trenzas y la gente se piensa que vengo de hacer deporte... o del patio del colegio. Así que mi nano me dice, "como llevas dos trenzas vamos a dar una vuelta en bici" y me pone una gorra.

Y esta historia no tendría nada de especial si no fuera porque la noche anterior le dije a mi parte contratante que una de las cosas que tenía que hacer antes de morir era superar mi trauma con las bicicletas. No es que sea un trauma pero cuando me subo a una bici me siento como si fuera desnuda a clase. (¿Nunca has tenido ese sueño?). Si ya por naturaleza soy insegura, cuando me monto en una bici me deshago literalmente. Nunca jamás he podido cruzar la calle en bici. Es como si el bordillo de la acera se convirtiera en un muro imposible de atravesar. Al final lo que hacía era bajarme de la bici, cruzar la calle con la bici a cuestas y volverme a subir a la bici hasta el siguiente bordillo. Como soy una cobarde me deshice de la bici. Problema resuelto. Y no he vuelto a subir en una desde que tenía 10 años... hasta ahora.

lunes, 23 de marzo de 2009

Mala suerte chata

Quería celebrar la entrada de la primavera con una bacanal. O con algo más sencillo como una barbacoa en el tejado y una cerveza. Pero como me gusta el drama lo he celebrado con fiebre y un ojo hinchado. Ahora que se me ha desinflado un poco me puedo reír pero ayer casi me da un soponcio cuando vi que en lugar de mi ojo precioso tenía una pelota de golf. Estuve a punto de subirme al campanario de la iglesia y hablar con las gárgolas, pero la fiebre me lo impidió.

No podía abrir el ojo, pero no por la hinchazón sino porque me había salido una costra alrededor que mantenía el párpado pegado. Algo asqueroso. Pero supongo que ya me tocaba, porque todos los que me rodean han estado malos y yo no. Y me miraba al espejo y me decía a mí misma con la voz de Robert DeNiro "tú molas tía, eres un ser superior". De superior nada, me pongo mala y es como si se acabara el mundo...

Y la verdad es que creo que me voy a meter en la cama con el portátil y voy a jugar un rato. Así rememoro los buenos tiempos. Porque cuando era pequeña y me ponía mala me pasaba el día jugando a la consola y recuerdo que me hice un récord en el Galaxian que mi primo fue incapaz de superar. ¿Os acordáis del Galaxian? Qué pedazo de juego che!

La bacanal casi que la dejo para otro día...


lunes, 16 de marzo de 2009

Medida anticrisis: buena música y carcajadas

Pues sí, a pesar de ser pobre y todo eso a veces tengo mis momentos. Así que el sábado me escapé a Murcia para el concierto de Jonathan Richman. Él con una guitarra española y el batería. Todo un crack. Casi todo el concierto cantado y hablado en castellano. Buen rollo con el público y mucho sentido del humor, es todo un showman. Me lo pasé muy bien y no paré de reír. Y qué bien toca, es de los pocos que aprovechan todas las cuerdas de la guitarra. Aunque no lo parezca su música es muy bailable, tanto que a veces él soltaba su guitarra y se le iban los pies.

Sabía que Jonathan Richman era grande, pero no sabía que era tan tan grande.




lunes, 9 de marzo de 2009

Desalentador

Estoy buscando trabajo. Hace algunos meses eché bastantes currículums pero nada. Y ahora otra ronda. Si ya de por sí es deprimente buscar de "cualquier cosa", es más triste todavía que mis conocidos me miren tan extrañamente. Cuando digo que estoy buscando trabajo es como si dijera que voy a viajar a la luna en primera clase. Ya sé que estamos en malos tiempos para la lírica pero tendré que hacer algo... Y todos me dicen: ¿sabes que estamos en crisis?

¿No jodas, sí? es lo que digo yo. Porque fíjate tú que no me había dado cuenta. Desde que me levanto hasta que me acuesto están los antropólogos de sofá comentando el tema crisis, las cuñas publicitarias hablan de la crisis. Mi panadero habla de crisis. Hasta las farolas de mi barrio están desanimadas por el tema de la crisis. Pero qué se supone que debo hacer? No puedo dejarme llevar por el desánimo generalizado. He nacido ingenua y moriré ingenua. Y además la crisis aviva un poco la creatividad, sigo viva sin un puto duro en la cartera y eso ya es algo.

No pero ahora en serio. Estoy jodida como no encuentre algo. Mientras tanto seguiremos esperando... ¿eso no lo decía Rosendo?

viernes, 6 de marzo de 2009

Vendaval

No me hace mucha gracia el viento. Si existe será por algo pero a mí no me convence. La primera razón un tanto superficial es porque se me despeina el flequillo. Estoy obsesionada con mi flequillo porque tengo un remolino y se me levanta, mi flequillo es bastante feo pero es práctico para tapar mi frente tamaño aeropuerto. El viento me levanta el flequillo y luego la gente me pregunta por Milú. (Para los despistados: Milú es el perrito de Tintín).

La segunda razón: me da miedo que se me caiga alguna maceta en la cabeza. Piénsalo bien, qué vergüenza desparramarse en medio de la calle delante de gente desconocida...

Tercera razón: me da dolor de cabeza. Toda yo, entera, de pies a cabeza. Soy extremedamente sensible, de hecho debería vivir en una caja de cristal. Una ráfaga de viento en mi cara y ya noto cómo el cerebro me baila dentro de la cabeza. Será pequeño pensarás... ¿Y si tengo el cerebro tan pequeño por qué tengo una frente tan grande?

La cuarta razón: "las palabras se las lleva el viento". De pequeña no lograba entender este dicho y veía al viento como un ladrón capaz de dejarme muda para siempre. Por desgracia ahora lo entiendo y cada vez que puedo pongo al viento por excusa...

Quinta y última. Mi jazmín se va a echar a perder. Con lo que lo quiero yo y ahí está aguantando como un machote y yo lánzandole palabras de ánimo para que no se rinda, le hablo desde dentro claro porque no quiero vivir en directo las razones 1, 3 y 4. Y ahora tiene un montón de capullitos a punto de florecer y cruzo los dedos para que no se rompan. Así en secreto diré que hablo con mis plantas, todas tienen un nombre y yo les cuento historias mientras las podo. Y mi parte contrantante me oye hablar y me grita desde abajo "¿qué dices?" y yo le grito desde arriba "no estoy hablando contigo, hablo con mis plantas"

Hace tanto viento que la casa entera se mueve. Y he llegado a pensar que quizás se despegue del suelo y entre en el ojo del huracán. Y estaría bien porque yo podría meterme bajo el edredón y levantarme cuando el viento parase. Y al salir de casa unas personas muy pintorescas me harían una fiesta por matar a la bruja mala. Y todos cantaríamos y comeríamos piruletas. Y una hada me daría unos zapatos que no me hiciesen daño a pesar de que fueran nuevos y yo me iría tan contenta dando saltitos por un camino de baldosas amarillas...


Ilustración de Mireia Macip

Y mientras pensaba todo esto un fuerte golpe me ha despertado de mi ensoñación. Al final me ha tocado subir al tejado para atar el tendedero y las sillas. Ahora me duele la cabeza y no sólo se me ha levantado el flequillo, parece que me he puesto un puercoespín en la cabeza. Así que en definitiva, el viento no mola nada...


martes, 3 de marzo de 2009

Poca vergüenza

Ya pasó el 28F, o lo que es lo mismo, el día tan esperado de bodorrio. Ya me puse mis zapatos que me hacían daño en los pies, los pendientes que me hacían heridas en las orejas y mi vestido que demostraba que llevo estupendamente la dieta (aunque aún me queda). Y yo estaba eufórica porque me encanta reunirme con mis primos. Y también me encantan las novias de mis primos y los novios de mi primas. Así que en mi mesa éramos doce personas más o menos de la misma edad y no párabamos de pegar voces y decir tonterías... Y la primera coña empezó cuando el camarero dijo eso de "Buenas noches, me llamo Paco y voy a ser vuestro camarero". Una cosa llevó a la otra. Me sentía agusto, en la carpa hacía un calor sofocante y el vino estaba fresquito. Y lo peor es que la copa nunca se acababa porque Paco, nuestro camarero pasaba cada cinco minutos rellenándola. Así que yo tenía la sensación de no haber bebido casi nada, aunque no llegué al postre en plenas facultades mentales. Y me pregunto si Paco no era en realidad Baco... El caso es que mi primo también empezó a meter cizaña y al final fui por todas las mesas diciendo a la gente lo mucho que la quería... Y no se me ocurre otra cosa que visitar la mesa de mi familia más cercana y gritar "mamá, voy borracha pero da igual porque ni siquiera tengo carnet de conducir". Sólo espero que mi familia no recuerde esta boda por el día que Lolita pilló una cogorza monumental. Aunque seguramente yo no sería la única borrachuza... La verdad es que no sé qué me pasó porque nunca me pongo borracha. Supongo que como nunca bebo el alcohol me sube más rápido. Cuando me entró el bajón le dije a mi parte contratante que me llevara a casa y hay cosas que ni recuerdo. Aunque sé que me lo pasé bien. Y la próxima boda es la de mi primo, pero ya para el año que viene. Y esta es peligrosa porque el convite es en Julio y en un restaurante al lado del mar, así que no sé, igual me acabo bañando en bolas, aunque para hacer eso no necesito ni una pizca de alcohol...

Y este es mi resumen. Así que no sé muy bien si esto es una historia triste o divertida.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Domo Arigato

Hace algún tiempo descubrí un grupo de música, The Polysics. Creo que es un grupo japonés y la verdad es que no puedo escuchar el disco entero seguido porque acabo con la cabeza hecha un bombo. Me hace mucha gracia el vídeo Domo Arigato, Mr. Roboto. Pero el que hoy voy a poner me alucina aún más. Luego no me extraña que algunos niños tuvieran ataques epilépticos al ver algunas de sus series animadas. A veces es todo tan histriónico...


sábado, 14 de febrero de 2009

Soy funambulista. 2ª parte (y final)

Se acabó esto de deshojar la margarita y seguir con el ramo entero. Se me vienen encima bastantes obstáculos que estoy dispuesta a atravesar, aunque lo tenga que hacer a cabezazos. Por fin voy a atreverme a cruzar la cuerda floja. Sin mirar abajo para que no me entre el vértigo.

Básicamente ya todos sabéis por donde voy. Hace algún tiempo le daba las mismas vueltas a lo mismo, con la diferencia que ahora he tomado la decisión y voy a llevarla a cabo. Llevo años en una carrera que no he querido hacer desde el principio y en vez de cambiarme antes lo único que he hecho ha sido alargar el sufrimiento hasta que todo ha explotado. Llevo mucho tiempo lamentándome por ello, pero desgraciadamente no tengo una máquina que me retroceda diez años atrás. Así que el primer paso es superarlo de una vez por todas, el pasado que se quede atrás que ahora me toca remendar los errores... y supongo que tendré que dar un montón de explicaciones... así que antes de decir nada a nadie tengo que convencerme fuertemente para no empezar a dudar. Porque aunque sé que mi madre me dijo que ella es feliz si yo estoy feliz también piensa que con 25 años que tengo ya va siendo hora de que empiece a centrarme. Sé que ella piensa que soy mayor para hacer otra cosa. Yo también lo creo, pero soy optimista y calculo que por lo menos llegaré a vieja pelleja así que el segundo paso es dejar de preocuparme por la edad.

El caso es que soy muy soñadora y muy idealista por eso los golpes que me llevo siempre me sientan tan mal. Me he parado a pensar y me he preguntado "qué me apasiona" y después me he preguntado "podría vivir de ello"... No lo sé. No sé si podré vivir de lo que me gusta pero como ya he dicho antes voy a llegar a vieja y me gustaría mirar atrás y sentirme orgullosa de mí misma para aconsejar bien a mis nietos...

Me estoy enrollando. Quiero hacer Comunicación Audiovisual. Ahora ya no estoy en la radio y no he llevado muy bien eso de dejar de escribirme los guiones. Me he dado cuenta de que no lo hago por hobby. Lo hago porque me gusta, porque me siento segura haciéndolo. Y creo que a pesar de los millones de defectos que tengo también poseo ciertas cualidades. Y aunque sé que mi cerebro sería como un diamante en bruto para el gremio psiquiátrico también me gusta la cabeza que tengo. Aunque oiga voces y mantenga conversaciones conmigo misma y luego me mee de la risa y me ponga a escribir un montón de historias que no me lleven a ningún sitio...

Por desgracia para mí, escribir guiones no te hace guionista. Ya me gustaría decir que lo soy pero si no tienes un trozo de papel que diga "a esta tía le han dado por culo cinco años para conseguir este papel" no eres nadie. El problema de Comunicación Audiovisual es que no hay en Alicante. Bueno, sí. Tendría que irme a La Ciudad de la Luz, un complejo cinematográfico que hicieron hace un par de años. He llamado al Centro de Estudios para preguntar cuanto vale y evidentemente no me lo puedo pagar. Vale tanto dinero que me puse a hacer cálculos y me sale más barato irme a Valencia. Alquilarme un piso en Valencia, vivir allí y estudiar allí me sale casi por el mismo precio que estudiar el primer curso en Ciudad de la Luz...

Conclusión: pues vete a Valencia, me dice mi parte contratante. ¿Así de fácil? Pues claro. ¿Y qué pasa con nosotros? Que sólo estamos a dos horas. Por eso es mi parte contratante. Es él el que pone el equilibrio y menos mal que casi nunca me hace caso... Pero llamé a Valencia y no me puedo cambiar de carrera. Conclusión segunda: estudio el primer año en Ciudad de la Luz y luego me cambio a Valencia...

Así que tanto rollo he metido para contar esto. El problema principal es que no tengo trabajo y como siempre hago las cosas del revés me pongo a buscarlo justo en el momento en que abundan los despidos en vez de las contrataciones. Y aunque me dieran un trabajo mañana no me daría tiempo a recaudar todo el dinero que necesito. Pero como ya he tomado la decisión me tengo que poner en marcha y más que "intentarlo" tengo que "hacerlo".

No más llantos. No más vueltas atrás. No más margaritas...


viernes, 13 de febrero de 2009

Soy funambulista. 1ª parte.

Soy indecisa. No es ningún secreto. Pero sí que me resulta un problema. Desde lo más pequeño hasta lo más grande. Convierto un grano de arena en una montaña imposible de escalar. Llevo 20 años tomando el mismo sabor de helado. Total, si la stracciatella me gusta para qué probar otro... sí, me encanta ese sabor. Pero nunca escojo otro porque hay tantos en el mostrador que puedo tirarme una hora para decidirme por uno en concreto... Una vez en un acto de chulería elegí una tarrina de fresa. Y en vez de disfrutar de mi helado me pasé repitiendo en cada bocado "tendría que haberme cogido el de stracciatella". Ese es mi segundo gran problema: me arrepiento enseguida de mi decisión por muy tonta que sea.

Soy indecisa hasta el punto de convertirme en una caricatura de mí misma. Y es una lucha constante lo que llevo en mi interior. Basta con que decida algo, aunque sea una trivialidad, que si me preguntan "¿estás segura?" ya la hemos liado. A veces he tomado decisiones importantes sabiendo que iba a cambiar el camino de mi vida. Pero estas decisiones no las he tomado por mí, sino para ayudar a otras personas, así que al fin y al cabo no cuentan. Y llevo ya bastantes años lamentándome con el "tendría que..." Mi vida se ha convertido en un condicional siempre con el "y si" en el pensamiento.

Ahora he decidido que tengo que cambiar esto. Y llevo un par de semanas dándole vueltas a todo. Me siento como una niña pequeña que está aprendiendo a caminar y cada vez que se cae llora sin moverse hasta que vienen sus padres a levantarla otra vez. Ya no quiero ser así. Me he cansado de mí misma, soy una pesada y una llorica. Me miro al espejo y pienso que me tengo que cortar el flequillo porque ya casi no veo (esto es una nota mental mía), en realidad no me gusta lo que veo así que me hablo para animarme (esto tampoco debería contarlo, luego todo el mundo me conoce demasiado bien). El caso es que tampoco puedo cambiar un problema tan grande de la noche a la mañana así que me está costando lo mío. Necesito mi período de adaptación, sobretodo para coger aire en los pulmones y tirarme de cabeza a la piscina. La semana pasada tomé una decisión bastante importante y en dos días he hecho como cuarenta planes alternativos y he cambiado de idea unas mil veces. Pero cuando uno toma una decisión hay que desechar automáticamente las otras posibilidades, sino nunca hay manera de centrarse. Sin planes b. Sin arrepentimiento. Sólo un objetivo.

Tengo la sensación de estar mucho tiempo en la cuerda floja. Porque tengo vértigo, porque tengo miedo, porque no me atrevo, porque no sé si lo que me espera al otro lado realmente es lo que yo quiero... No es fácil tomar una decisión. Nunca sabes si será la acertada. Siempre está la duda y al final te acabas guiando por la intuición. Siempre está el temor de cometer errores, de no saber como afrontarlos. Aunque esos errores se arrastran mucho mejor cuando son sólo tuyos. Así que ya no me da miedo equivocarme pero sí me da pánico el no haberlo intentado. Y ahora pregúntame ¿estás segura?. Que mi respuesta es "sí, lo estoy"

viernes, 6 de febrero de 2009

Dando la chapa

Yo no tengo ningún talento especial, quizás por eso siempre me ha hecho feliz encontrar a gente que sí lo tiene. Y algo que me asombra mucho es conocer a gente que sabe dibujar. Ahí está mi primo Jesús por ejemplo, que era un prodigio con el pincel desde pequeño y lo sigue siendo. O mi prima Inma, que siempre hacía dibujos que salían directamente de su imaginación, ahora los pinta sobre los cuerpos. Y me encantan. Siempre cogía sus libretas y miraba una y otra vez sus dibujos. Por eso me puse tan contenta cuando Jesús (UnCactus), desde Asturias, dijo que me mandaría unas chapas personalizadas. Chapas personalizadas! Y casi abrazo al cartero cuando me trajo el paquetito. Y casi me da un soponcio cuando vi tantas chapitas. Algunas no las ha hecho él y me hizo ilusión de que acertara de pleno: Chaplin, Nosferatu, Metrópolis, Zissou... soy muy fácil de conocer ya lo sé. Pero las chapas que más me gustaron fueron las de sus propios dibujos. Me mandó una serie de superhéroes cotidianos, cada uno con su historia. Así que no es que tenga en mi posesión una simple chapa. Tengo toda una creación de manos de un artista. Y ahora él dirá que no, que no es un artista pero no hacedle caso. Porque una persona que crea un dibujo con toda una historia detrás no tiene otro nombre que no sea artista. Y yo lo valoro muchísimo. Y encima me encariño con las cosas enseguida. Por ejemplo, tengo un montón de figuritas de Tim Burton y aunque todas tienen nombre yo me refiero a ellas como "mis nenes". Así que ahora he adoptado a los personajes de Jesús: a Francisquito, al hombre que no podía dormir, al hombre inempujable, a gilipollo entre otros más.

Pero mi favorita es "La niña con las cejas de remolino". No me digas que no la adoptarías!!
Gracias UnCactus

jueves, 5 de febrero de 2009

Disfraces

El 28 de Febrero tengo una boda. Nunca salgo en Carnaval, me agobia la gente. Te puedes desmelenar y como llevamos antifaces somos más sociables. Bueno eso y que la gente bebe y vuelve a beber como los peces en el río. Yo cada vez que salgo me desmeleno, o por lo menos hago el payaso de lo lindo, siempre y cuando salga con mis primas, que son las únicas que no se avergüenzan de mí. El caso es que nunca salgo en Carnavales, siempre me voy al cine esa noche. Pero este año se me había ocurrido arrancarme un ojo (de mentira claro) y pegarme un montón de pájaros (también de mentira) en el abrigo. Y así podría hacerle mi pequeño homenaje a Hitchcok. Pero me dijeron que Carnavales era el día 28. Así que a mi madre le dije que iría a la boda con vestido pero con un montón de pájaros pegados en el abrigo. Y mi madre tiene muy buen humor, pero a veces me toma en serio y me gritó con la voz de pito que sólo saben poner las madres: "pero como vas a ir con pájaros en el abrigo, estás tonta o quée"

Al final los Carnavales no son el día 28. Pero yo ya paso de pájaros, me iré a ver Gran Torino de Clint Eastwood y punto. Eso sí, para el día 28 sí que voy a estar bonica. Dediqué todo un sábado regloso y lluvioso a la búsqueda del vestido. Todo el día metida en El Corte Inglés, todo el día!!! Y al final el vestido me lo compré en otro lado. Y hoy he ido a la búsqueda de los zapatos. Y sólo he tardado cinco minutos porque estoy ya tan pasada de rosca que le he dicho a mi madre "llévame al sitio donde te gustaron los zapatos que yo paso". Y de zapatos no entiendo pero me he comprado los que le gustaban a mi madre, que ella sí que entiende. Y yo los veo un poco como de monja puritana pero ella dice que qué va, si son muy elegantes...

Así que nada, el día 28 iré de tía cañón por unas horas, con pies de institutriz de Sonrisas y Lágrimas y estoy pensando que sí, que igual me pego algunos pájaros en el abrigo aunque ya no sea carnaval...

miércoles, 4 de febrero de 2009

Recuerdos y reflexiones

Recuerdo cuando mi abuelo paterno murió. Me pilló en plena selectividad. Todo un año preparándome para hacer los exámenes que se supone iban a determinar mi futuro. Todo un año centrada en eso y luego todo se borró de un plumazo. Es curioso como a veces las cosas que creemos más importantes dejan de serlo en cuestión de segundos. Ya no me importaba tanto la selectividad, sólo quería ir al hospital a ver a mi abuelo. Durante los exámenes mis compañeros estaban histéricos. Entre examen y examen sacaban los apuntes y se ponían a repasar como locos. Yo tenía una calma pasmosa. Me paseaba por el campus y me tumbaba en el césped, debajo de un árbol, a mirar el cielo. Mis amigos pensaban que me había tomado alguna pastilla o algo parecido. A veces soy práctica. En una hora no me da tiempo a estudiar nada nuevo así que prefiero relajar la mente. Siempre me funciona. Pero en el examen de Historia me derrumbé. Me preguntaron la independencia de las trece colonias o algo así. Por un momento aluciné, no conseguía recordar nada, no sabía como empezar. Y cuando iba a levantarme para entregar el examen en blanco me acordé de la película que hizo Mel Gibson sobre el mismo tema, la peli era la de El patriota. Por no dejarlo en blanco hice una sinopsis de la película. Saqué un 2, eso fue lo más increíble...

Cuando mi abuelo murió nunca antes había ido a un funeral. Me quedé a pasar la noche en el tanatorio con mis tíos y lo recuerdo como algo bonito, nos lo pasamos bien. Sé que es la risa nerviosa de antes de los funerales, pero aún así tengo un buen recuerdo de aquella noche. El caso es que el otro día iba de camino a casa y me estaba haciendo pis. Y cuanto más cerca estaba la puerta de casa, más ganas me entraban a mí. Y me acordé de mi abuelo. Porque cuando era pequeña hacía una cosa que odiaba. Cada vez que yo estaba a punto de mearme encima y a lo mejor íbamos en el ascensor hacía un sonido como de agua. Se pasaba los 20 segundos en el ascensor haciendo "psssssssssssssss". Y al final se me escapaba una gota. Odiaba que hiciera eso, no me hacía nada de gracia. Pero el otro día me acordé y me hizo reír. Cuando alguien muere se le suele magnificar. Y yo ahora recuerdo a mi abuelo por hacer cosas que no me gustaba que hiciera. Supongo que era su forma de demostrarme que era mi abuelo. Y es curioso porque uno nunca sabe cómo le recordarán. Y también es curioso que a veces se echan en falta las cosas de las que pensabas que podías prescindir. Y eso que me hacía mi abuelo lo hago yo a los demás. Cada uno recuerda como puede.

martes, 3 de febrero de 2009

I believe in miracles

Me encantan los Ramones. Me ponen de buen humor. Hoy ya no llueve y se ha ido la ansiedad de comerme un elefante. Me siguen doliendo las muelas. Además, uno de mis gestos característicos cuando estoy preocupada es apretar la mandíbula. Lo hago sin darme cuenta pero eso hace que las muelas duelan más. Últimamente estoy más preocupada de lo habitual. Pajas mentales suelen llamarlo... Por lo visto yo soy la reina de la masturbación mental. Y por lo general salpico al que esté más cerca, es decir, a mi parte contratante. Pero casualmente siempre tiene las cosas claras. Es duro tener una mente tan desordenada como la mía y además, cuando tomo una decisión sigo dudando. Lo que hace que entre en un bucle infinito. Hasta que algo o alguien me vuelve a sacar de ahí. Me encantan los Ramones. Cuando estoy desanimada siempre me pongo a bailar "Beat on the brat". Pero esta vez ha sido la canción "I believe in miracles" cantada por Eddie Vedder. Al escuchar la parte donde dice: "Cierro mis ojos y pienso como pudo ser. El futuro está aquí hoy. No es tan tarde. No es tan tarde todavía"
Ya está. Lo he visto claro y he descolgado el teléfono. Mierda! No ha contestado nadie. Pero ya he dado un paso y cuesta menos...

lunes, 2 de febrero de 2009

Daño

Los meses de Febrero y Septiembre son mortales para mí. Y hoy tengo un mal día. Primero porque está lloviendo. Me gusta la lluvia si no tengo que salir de casa porque tengo alergia a la humedad y porque tengo una suela del zapato rota, así que siempre acabo por mojarme los calcetines. Y hoy precisamente tengo que salir. Segundo porque tengo la regla y una ansiedad inhumana por comer guarrerías pero dentro de 27 días tengo una boda y me he comprado un vestido que jamás pensé que podría llevar. Y aunque ahora mismo quede como una frívola superficial me da lo mismo, pero voy tan guapa que no me pienso ni peinar para no hacerle sombra a la novia... Tercero, no puedo más con el dolor de muelas. Estoy pasando por un calvario. Llevo más de un año con las dichosas muelas del juicio. Me ha salido un bulto en la garganta, me duele. Tomo pastillas, pero me duele. Me están creciendo todas a la vez y me duele. Me duele, me duele, me duele. Estoy de mal humor porque me duele. El sábado por la noche lloré porque me duele. Hoy también he llorado, bueno pero ha sido por otra cosa. El caso es que no puedo más. El dentista me hizo una radiografía de la boca y me dijo que tenía espacio suficiente, que no hacía falta operar. Y ahora se me ha torcido un diente, no se nota mucho pero yo sí que me lo veo.

Todo esto viene porque hoy no paro de escuchar una canción, Hurt. Es de Nine Inch Nails pero yo me pongo la versión que hizo Johnny Cash y aunque no tiene nada que ver la letra conmigo esta canción me pone más sensible de lo que estoy. Porque hoy llueve y me duele.


martes, 27 de enero de 2009

¿Qué es el viento?

<Tus orejas en movimiento>


Es lo que decíamos de niños. Está claro que yo no iba para meteoróloga. Así que por favor, el que esté meneando la cabeza, que pare ya.


viernes, 23 de enero de 2009

Es como el pan

No sé que me pasa pero me encanta Jonathan Richman. Si ayer hablaba de ver el lado positivo de las cosas, Jonathan Richman es mi practicante. Su música es alegría para mis oídos y cuando estoy fastidiada por algo me pongo su último disco "Because Her Beauty Is Raw And Wild" y enseguida es como si me inyectara buen humor. Aunque creo que me contagia sólo a mí. Cuando me fui a Granada con mi parte contratante y mis hermanos puse ese disco y todos acabaron poniéndose su iPod. Hay una canción en especial que me hace mucha gracia y se llama "Es como el pan". Y es que el hombre este en muchos de sus discos tiene alguna canción en castellano. El caso es que este tipo es un crack. Me encanta las caras que pone y los bailoteos que se pega. La canción que yo digo empieza en el minuto 1:50.

Y antes estaba buscando si este año viene de gira algún grupo más heavy que el trueno pero resulta que las entradas para ver a Metallica ya están agotadas. Siempre me entero tarde de las cosas. Pero lo bueno es que sin buscarlo y sin pensarlo he visto que Jonathan Richman viene en marzo al Auditorio de Murcia. Y me he puesto a dar palmadas porque para mí es una buena noticia. Y ya estoy feliz por unos días. Así que si alguien quiere putearme que aproveche este momento porque me da igual :)



jueves, 22 de enero de 2009

Siempre positifo

Llevo una racha de intoxicación cerebral que no se me va por muchos cabezazos que me pegue contra la pared. Aún así intento encontrarle el lado positivo a todo lo que me rodea. No es tarea fácil para una persona como yo. El caso es que me he dado cuenta de que los funerales sirven para socializar. Ves a gente que hace mucho tiempo que no veías. Para ser exactos unos 12 años. Alá, cuánto tiempo, cómo has cambiado, ¿cómo te va la vida?, lamento mucho tu pérdida, ¿en qué andas metido ahora?, ¿te acuerdas cuando éramos pequeños y...?, bla bla bla.

Es curioso el tema del destino. Un funeral sirve para que dos personas se reencuentren y retomen una conversación como si no hubieran pasado los años. Y encima descubren que tienen cosas en común. Y de la noche a la mañana pasas de estar aburrida en tu casa a entrar a formar parte de un proyecto interesante. Así que probablemente dentro de unos meses me encargaré de elaborar el diario de rodaje de un cortometraje. Lo cual me parece divertido y ahora mismo necesario para mi salud mental. Y es que creo que me falta poco para mantener largas conversaciones con mi sombra...

miércoles, 21 de enero de 2009

Qué poca clase

Me he dado cuenta de lo fácil que es pisar a la gente. Ya me han pisado varias veces y sé que varias veces es poco con lo que me queda de vida, que prácticamente aún no he salido del cascarón. Sé que soy una presa fácil para los tiburones ególatras que van por ahí sueltos. Y esos tiburones siempre van acompañados de sus rémoras. No sé qué es peor, porque al menos al tiburón te lo ves venir...

Y después de una semana lloriqueando como una nenita y con una mueca de idiota perdida creo que mi cara vuelve a su forma habitual. Y me voy poniendo en pie otra vez, con otro error en la mochila, otra lección aprendida. Aunque el tiburón te jure que es vegetariano en cualquier momento le puede entrar el hambre. Y no dudará en arrancarte la cabeza de un mordisco...

Seguramente yo también tengo la capacidad de convertirme en una hija de puta. Pero hacerle sentir a alguien lo que siento yo ahora es una opción que no puedo elegir. Así que me quedo como estoy.

Las puñaladas por la espalda no te las ves venir. Pero no estaría mal que al menos un día te miraran a la cara mientras te la meten doblada...



martes, 20 de enero de 2009

¬¬



He visto desnudo a mi vecino de enfrente.
Que nadie pregunte.

lunes, 19 de enero de 2009

Cuestión de...

Dicen que la confianza da asco. Nunca he entendido muy bien el porqué.

El otro día me depilé. ¿Y a mí qué me importa? Pensarás. No sé, es que mi vida a veces es muy aburrida. El caso es que para mí es una novedad porque no me depilaba desde octubre o noviembre... Y de paso lanzo un consejo que no vale nada: pasarse la cuchilla a ritmo de hardcore puede ser peligroso, mejor ponerse música clásica o algo parecido. Y entonces le digo a mi parte contratante:

- Espero que aún sigas siendo fanático de La Guerra de las Galaxias
- ¿Por qué? ¿Te vas a poner un bikini dorado?
- No, porque soy un wookie. (Para los que no han tenido infancia aclaro que un wookie es Chewbacca, el compañero peludo de Han Solo)
- Más bien pareces un Ewok, por el tema de la altura y tal...

En fin, dicen que la confianza da asco. Y ahora ya sé por qué.

viernes, 16 de enero de 2009

Cadenas

Hace algún tiempo que mando cartas a la Suburbia. Y me llegan cartas desde la Suburbia. No son sólo cartas. Son estados de ánimo, sueños guardados en algún cajón, propósitos que se cumplen o no... Y a veces entre todas esas cosas también nos mandamos libros y dvds. He perdido la cuenta del tiempo que llevamos escribiendo, cada vez nos escribimos menos por diversas razones pero no me preocupa porque no se va a deshacer tan fácilmente de mí, es mi coleguita. El caso es que no sé quien de los dos dijo de conocerse en persona. Invité al Señor de la Suburbia a que pasara unos días en Alicante y él me invitó a mí a que conociera Málaga. Al final ni uno ni otro ha ido a ningún sitio pero el tema sigue pendiente. Creo que me va tocar a mí ir hacia el sur ejem, ejem... ¬¬

Por otro lado está Marta Marmota, para mí la Marmo, que es la persona más rebonica que hay. Este verano le dije que mi casa era su casa y unos meses después ella me dijo lo mismo. La verdad es que me encantaría ir a Zaragoza a conocerla pero tardo tanto en decidir cualquier cosa que al final me pasan los días. La Marmo conoció al Pibe, otro bloguero de Zaragoza o Zaraguaya como dice él. El Pibe me cae bien y el otro día vi en su blog que había escrito una entrada sobre mí. Me lanzaba una invitación en toda regla para que les hiciera una visita a él y a la marmotilla. Así que creo que tarde o temprano iré a Zaragoza y me va a venir estupendamente porque he pasado por una mala racha. Pero lo mejor de todo es que por fin los conoceré.

En fin, a veces esto de internet es mejor de lo que pensaba...

martes, 13 de enero de 2009

Año nuevo

Lo bueno de estrenar año también es estrenar agenda.
Primero fue Mafalda, luego Maitena y este año le ha tocado a Liniers.

Y ahí es donde me apunto todo lo que tengo pendiente por hacer: mandar una cosa a la marmota, otra a un cactus y otra a la suburbia... Entre otras muchas cosas... desafortunadamente para mí aún no han inventado una agenda que me pegue capones, en cuanto la hagan me la compro ¬¬

sábado, 10 de enero de 2009

martes, 30 de diciembre de 2008

Balance y descuelgue

No suelo hacer balance del año. Me resulta una tortura. Eso sí, cada 1 de enero me marco unos propósitos en una libreta especial para ello. Siempre acaban olvidados en un cajón. Evidentemente nunca los cumplo. Este año he tenido de todo. Cosas buenas y cosas muy malas. Mi vida no suele cambiar de un año para otro. Vivo en un estado de estancamiento perpetuo, o al menos eso es lo que me parece. He leído bastantes libros, algunos me han hecho llorar y otros me han enganchado hasta acabarlos en una noche. Quiero ser tortilla y Hasta las huevas han tenido bastante éxito, diversos premios incluídos, cosa que me alegra porque me salpica. En realidad yo no hice nada pero al menos creo que di el apoyo moral necesario, algo es algo. Me encontré a gente interesante por el camino que luego resultó no ser tan "súperchachidelamuerte". Otras personas me animaron a continuar con lo que hago porque les gusta mi trabajo. Gracias. También empecé mi andadura por la radio y aún sigo en ella. Así que por una parte me di cuenta de que a veces soy capaz de hacer cosas por mi propio pie. En marzo me dieron una mala noticia que se convirtió en pesadilla y se alargó hasta septiembre. Septiembre, el peor mes de todo el año. Hay días en los que me da por revivir cosas del pasado y entonces no puedo parar de escribir, sobretodo si son recuerdos de la infancia. Y como una niña me lo pasé en el Circo de los Horrores, cada vez que recordamos los gritos que pegué nos partimos de risa. Ha sido un año de sequía en cuanto a conciertos se refiere, pero lo peor de todo fue tener que devolver las entradas de Lou Reed. Al menos tuve la mejor fiesta de cumpleaños que yo recuerde en mucho tiempo y encima estrenando casa con paredes!! (de alquiler, claro). En la casa nueva me encontré con inquilinos tan majos como Juanita y Vicente y otros tan horribles como las dichosas tijeretas... Pero si algo no cambia nunca nunca, es la facilidad que tengo para distraerme con una mosca. Otra de las cosas buenas es que he solucionado mis problemas con las jaquecas. Y a pesar de todas las crisis existenciales que he tenido, este año han sido muchas y de las gordas, creo que he tomado una decisión y empiezo a ver con claridad. Ya veremos cuánto me dura! Me he enamorado de Granada y de alguna que otra canción. Porque eso sí, para la música siempre saco algo de tiempo (igual que para echarme alguna partida a los vídeojuegos ^^)

Ha sido un año bastante normal pero siento que últimamente los años empiezan a ir mejor. Siempre lo he dicho, tengo buen humor, qué se le va a hacer, me sale natural. También espero que para el año que viene pueda conocer más gente (sobretodo algún bloguero!).

El otro día Pepín Blanco dijo "estamos mal pero menos mal que estamos". No sé por qué se meten tanto con él por lo que dijo, a mí me parece lo más inteligente que ha dicho en mucho tiempo... Así que en definitiva a todos los que pasáis por aquí os deseo un Feliz Año y sobretodo que sigáis estando. Y cuidado con las uvas que son muy traicioneras. Yo igual no las tomo, pero no porque me vaya atragantar. Es que estoy a dieta y me estoy poniendo buenorra :)




lunes, 29 de diciembre de 2008

viernes, 19 de diciembre de 2008

La dieta bien, gracias.




Nunca he sido una persona flaca, tampoco es que estuviera gorda. En realidad no es una cosa que me importe demasiado. Lo que sí que me fastidia es ir a sitios normales para comprar ropa y que no hayan tallas. ¿Por qué no hacen tallas XL en Zara y todos los sucedáneos de esas tiendas? ¿Por qué la talla L sigue quedándome pequeña? Porque nunca voy a esas tiendas a comprar ropa, mi estilo es más... zarrapastroso, que ya me vale la verdad pero esa es otra historia. Pero en tiendas como Natura (que ahí siempre me gusta todo) hay tallas grandes, de hecho a veces la L me queda hasta grande. Una vez no salía de mi asombro porque me compré un vestido talla S, talla S!!! Entonces no soy yo, son las tiendas. Mi cuerpo no se hincha cuando entra en Zara, es Zara la que hace las tallas amorfas. Una vez una dependienta me miró de arriba a abajo y me dijo que allí no encontraría ropa de mi talla. "Ah vale, no sabía que las tablas de planchar hablaran" Qué bien se gana el sueldo la gente!

El caso es que ahora estoy a dieta. Así que dentro de unos meses entraré a Zara y podré ponerme cualquier trapito y le diré a la dependienta estúpida que me saque esto, me traiga lo otro y cuando me haya probado todas las camisetas de la tienda le diré "ahora las doblas todas que no me llevo nada". En realidad no tengo tan mala sombra así que este último párrafo olvídalo.

Me pongo a dieta porque empezaba a parecerme a Jabba el Hutt. Me han prohibido comer: patata, arroz, pasta, aceite y evidentemente todo lo que lleva azúcar. Tampoco puedo beber alcohol ni comer queso. El dulce en realidad me da igual pero el queso... Si soy una ratona!! Y como lo estoy cumpliendo todo a rajatabla ya me he quitado unos cuantos kilos. El peso más pesado que más me pesa es mi madre. Con todo el amor del mundo lo digo. Pero como son las madres!! Todos los días me llama para preguntarme: Lolita qué tal la dieta. Bien mamá. No te la saltes eh. Que no me la salto mamá. Es importante que te lo tomes en serio. Que sí mamá. Te lo notarás en la ropa no? Sí, ya se me ha caído una teta, me falta la otra. Ay, qué tontita eres...
Siempre le digo eso a mi madre y siempre me contesta lo mismo: pero qué tontita eres. Además de ser tontita soy una bruta, pero es mi madre, tengo confianza para soltarle burradas... Se las suelto hasta a mi abuela pero siempre se ríe también. Supongo que es por ser yo. Soy la graciosa de las nietas y me aprovecho de eso. Ya me gustaría ser por un día la guapa!

¿Y ahora en vacaciones qué? La semana que viene la tengo repleta de comidas familiares. Menos mal que no me gustan los ferrero ni los turrones. Ahora que como me pongan un plato de queso en frente no respondo de mis actos!! Menos mal que me encanta la verdura, porque básicamente es mi nueva alimentación. De todas formas, espero ser pronto yo otra vez... (y así comer queso)

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Si huele a "quemao" soy yo

Es lo mejor cuando llega el invierno. El calor del hogar. Qué gusto da aplatanarse en el sofá después de comer y estirar los pies al lado de la estufa. Y aquí es donde viene el peligro. Y aquí es cuando lanzo mi consejo que no vale nada... Nunca te quedes dormido con las zapatillas pegadas a la estufa porque la goma de la suela se derrite y se convierte en una pasta pegajosa que resulta imposible despegar de la alfombra... Y si la alfombra no es tuya, que es de tu madre, es preferible quemarte los dedos de los pies que al menos lo notarás antes y te ahorrarás una tragedia. Y nada más por hoy.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Olivos


Recuerdo a mi abuelo que siempre estaba preocupado por sus olivos. Por estas fechas siempre se iba al pueblo a hacer la recolecta. En el campo también tenía olivos así que muchas veces nos quedábamos todas las nietas a dormir en el campo y él nos despertaba pronto para que le ayudáramos a recoger. Era un poco tostón porque siempre hacía frío y se te congelaban los dedos, además, había unos bichitos minúsculos que picaban muchísimo. Pero por otra parte era divertido hacerlo con todas mis primas. Extendíamos unas redes por el suelo y cada una iba con su barreño recogiendo las olivas que caían de las ramas. Todas queríamos subirnos al olivo con un palo para golpear las ramas más altas. Mi abuelo no era muy compasivo que digamos, si teníamos frío nos fastidiábamos. Siempre nos decía que en la escuela no nos enseñaban a sobrevivir y le parecía muy triste que muchos niños de hoy en día no hayan visto una vaca o un cerdo en su vida.

Es el primer invierno que pasamos sin mi abuelo, y ahora que él no está ¿quién cuidará sus olivos?

jueves, 11 de diciembre de 2008

Grunge is not dead

O al menos hoy lo he resucitado por un rato...

Aún recuerdo el palo que me llevé cuando a los 14 años me enteré de que Kurt Cobain se había metido una bala en la cabeza. Realmente si ahora lo pienso, qué mala influencia para una niña como yo. Porque la adolescencia es muy jodida, pero algunos la llevan mejor que otros. Si en la infancia somos esponjas que absorvemos todo lo que está a nuestro alrededor imagina lo que somos en la adolescencia, los bichos más raros del planeta. No somos ni mayores ni pequeños, estamos en mitad de todo. El cuerpo nos cambia. Yo lo pasé fatal. De la noche a la mañana pasé de ser una bolita con gafitas y coletas a tener un pecho enorme y caderas. ¿Y ahora qué hago con esto? Fue lo que pensé. Pues intentar disimularlo... aunque no coló porque mi clase era un hervidero de hormonas alteradas.

El caso es que cuando eres adolescente debes pertenecer a alguna tribu urbana o la llevas clara para sobrevivir en la jungla de los quinceañeros. Y como siempre llego tarde a todas partes y nunca me entero de nada me quedé fuera. Mi universo y yo y luego el resto. Y es que había descubierto el grunge, que era casi como una forma de vida. Y mi madre disgustada porque iba totalmente desarrapada. Y casi se cae de culo cuando mi hermano pequeño de dos años le dijo: "de mayor quiero ser como Lolita, vagabundo".

A todas horas desde mi habitación se escuchaba Nirvana a todo volumen. Y a mi padre no le hacía mucha gracia que tuviera pósters de un tío muerto que cantaba "Rape me" (Viólame). Y yo le contestaba que las letras de Prince eran mucho peores. Una vez intenté traducir una de Prince que me encantaba y decía algo así como: "hazme una paja en el coche de tu padre, oh sí, oh sí, nena". Al final a todo el mundo le acabó gustando Nirvana y acabé poniéndolo en el equipo de música del salón, que ahí sólo se ponían los buenos...

Así que esa fue mi época dorada. Camisas de cuadros, pantalones rotos y una gran incertidumbre sobre el futuro (bueno, esto último me perdura). Y la época grunge terminó cuando cumplí los 18 y llevaba desde entonces sin escuchar Nirvana. Y hace dos días me dio el venazo de escuchar el In Utero. Y ayer fui a casa de mis padres a revolver mi armario y en el fondo del fondo estaban mis discos de Nirvana. Y mientras escribo lo tengo al máximo volumen. Y había olvidado cuánto me gustaba "Very Ape". Y es extraño porque al escucharlo después de tanto tiempo estoy teniendo las mismas sensaciones que tenía entonces. Igual es que no he madurado, aunque prefiero decir que en realidad, no he cambiado tanto...



martes, 9 de diciembre de 2008

Miedo al zumbido de los mosquitos

Vale, es el título de un disco de Nacho Vegas (muy bueno por cierto), pero también es lo que sufro durante las noches que dura el verano... y... ¿en diciembre también hay mosquitos? Pues parece que sí.
Yo pensaba que mi infierno había acabado hasta el mes de junio pero anoche escuché un ruidoso zumbido alrededor de mi oreja. Da igual haga lo que haga, el mosquito siempre me acaba picando y me da terror que el bichejo se meta por mi oído y acabe viviendo en mi hemisferio derecho del cerebro, que creo que es mi hemisferio dominante.
Una vez ya se metió en mi oído y fue horrible, chillaba sin parar así que aconsejo mucha calma en esas situaciones. Eché una gota de alcohol en mi oreja y al cabo del rato el mosquito apareció muerto en mi almohada. Coma etilíco parece que fue.
A veces escucho zumbidos y a veces no, lo que demuestra mi obsesión desequilibrada por este tema. Me levanto de un salto y enciendo la luz... pero no ha sido un mosquito sino una moto que pasaba a lo lejos.
La primera opción es gasearlos pero es como muy de dictador europeo, además tendría que abrir las ventanas y así podría entrar un ejército vengativo de chupópteros y es demasiado arriesgado. Así que al final opto por el método más primitivo... acabar con ellos a manotazos (total, las cucarachas las mato a pisotones). De hecho, tengo dos mosquitos pegados en la pared de mi habitación desde este verano (desde anoche son tres). Puede que sea una cochina, puede que no, seguro que lo soy pero esa es otra historia...
El caso es que yo oigo zumbidos casi todas las noches y no es cuando me acuesto sino cuando llevo ya casi cuatro horas de sueño profundo. Enciendo la luz y me pongo a buscar mosquitos... pero no los veo y esto me da más miedo aún. Apago la luz y vuelven a zumbar.

Y entonces desencadeno una noche infernal porque a mi el mosquito no me deja dormir y entonces empiezo a resoplar. Y para encender la luz tengo que aplastarle la cabeza a mi parte contratante así que para él yo soy peor que una plaga de mosquitos. Pero tengo un lema poco compasivo: si yo no duermo aquí no duerme ni dios, se podría resumir así...

¿Habrán evolucionado los mosquitos a una nueva especie inteligente?
¿Tendrá razón mi madre cuando me dice que escucho la música demasiado fuerte?
¿Vivirá un mosquito en mi cerebro y no me he enterado?
¿El zumbido que oigo por las noches será el fantasma del mosquito que hay pegado en la pared? Si fuera ese el caso, ¿Sería un buen guión para una peli de terror?
¿Dejaré algún día de sentir miedo al zumbido de los mosquitos?

sábado, 6 de diciembre de 2008

Los nanos (1ª parte)

Mi hermano es muy tímido. Siempre me ha preocupado que no quisiera relacionarse. Cuando habla se tapa la cara. Luego pensé que se le pasaría con el tiempo, como a mí. Aún sigo siendo muy tímida así que no voy a presionar a nadie...

Ahora está en la calle jugando con mis vecinos. Se escucha el típico jaleo de seis chavalitos jugando a lo primero que les viene a la cabeza. Y de entre todas esas voces destaca una. Es la de mi hermano que grita: ¡Capitán, estamos aquí!

Qué alivio. Aunque parezca mentira no conocía esa faceta de mi hermano porque nunca lo había escuchado jugar con otros nanos. Y me alegra saber que ahora que parece que el mundo crece más rápido y que casi es tan alto como yo, Edu todavía es un niño.



miércoles, 3 de diciembre de 2008

Avestruz

Últimamente no actualizo. Y no es por no tener nada que contar porque en realidad, cualquier tontería que me pase me sirve para una entrada de blog. Puedo contar la primera y última vez que fui a IKEA para comprarme una mesa roja, o como llevo la dieta, o cualquier historieta del colegio... pero no cuento nada porque soy un avestruz.


Ahora mismo mi posición es esta. Cuando me atreva a sacar la cabeza y me quite toda la tierra de la nariz y las orejas ya veremos qué pasa... Mientras tanto, así me quedo. Si alguien me ve puede pegarme una patada en el culo, que sé que la tentación es demasiado grande como para resistirla.

viernes, 28 de noviembre de 2008

La malagueña

Hoy estoy en plan chingona porque en el otro blog he hablado de la banda sonora de una película de Robert Rodríguez y ahora voy a hablar de una versión que hizo con su grupo. Se trata de la malagueña, canción mexicana de Pedro Galindo y Elpidio Ramírez. Mira que me gustan los mariachis...

El primer vídeo es la canción original (o eso creo). Pero me quedo con la versión de Rodríguez sin dudarlo (el segundo vídeo).





miércoles, 26 de noviembre de 2008

Placeres prohibidos

Los ojos se me salen de las órbitas. Comienzo a salivar nada más verla, curvas perfectas. Por no hablar de su perfume, ese olor que desprende y me provoca. Y la deseo con todas mis fuerzas, quiero tocarla y saborearla con todos mis sentidos. Y justo cuando alargo la mano haciendo caso de mi instinto animal siento el golpe de la culpabilidad personificado en mi madre:

"Lolita, ¡¡la dieta!!"
"¿Pero por qué tienes que hacer magdalenas?"

lunes, 24 de noviembre de 2008

Lailolá

Hay cientos de versiones de la canción de Lou Reed "Take a walk on the wild side" pero ninguna supera la versión de Albert Plà "El lado más bestia de la vida".



lunes, 17 de noviembre de 2008

Stagger Lee

Después de tanto drama no viene mal un poco de música. Aunque Stagger Lee sea "un hijoputa malvado que llena de plomo las cabezas de la gente con su colt 45". Me encanta esta canción, me encanta el sonido del bajo, me encanta el baile de Nick Cave, su voz y su cara.



miércoles, 12 de noviembre de 2008

Demasiadas razones para odiarme...

Las decisiones importantes siempre se toman en mal momento y yo soy de esa clase de personas que tienen muy pocas cosas claras en la vida. Soy indecisa y además no tengo agallas para hacer lo que quiero hacer.

De pequeña quería ser corista de Bob Marley, en serio puedo dar tonos muy agudos. Pero luego me di cuenta que el querido Bob había muerto y yo me miré en el espejo y soy más blanca que la leche. Luego quise ser bajista, pediría a mi familia que dejaran de llamarme Lolita para que me llamasen Kim (como las bajistas de Sonic Youth o Pixies), aunque en realidad me encantaba el sonido del violín, siempre quise aprender a tocar el violín pero nunca se lo dije a mis padres y ellos me apuntaron a natación. Cuando empecé a entrar en la adolescencia quería ser bióloga marina pero una vez me pinché con un erizo y ya desestimé la idea (es broma, es que siempre suspendía las asignaturas de ciencias).

No sé como estará la educación ahora pero antes había que elegir entre Ciencias o Letras para luego elegir una carrera acorde con tu futuro. Y de las Ciencias o Letras teníamos que elegir entre Puras o Mixtas. Escogí Letras Puras animada por mi profesor de Literatura aunque la psicóloga del colegio intentara disuadirme para que me cogiera Mixtas porque las matemáticas son muy importantes. "A mí las matemáticas me la comen de canto" eso fue lo que pensé porque si le digo eso a una psicóloga en un colegio de curas me la cargo. Cuando quiero soy una ordinaria ya lo sé. Algún día contaré la historia de cuando le levanté la falda al Cristo de la iglesia para ver si le habían puesto pene o "el azote de los dioses". Me pillaron pero eso es otro tema...

El caso es que las letras puras se me daban de maravilla. Historia del Arte, Lengua, Literatura, Latín, Griego... Estaban todos como locos para prepararnos para la selectividad y todos mis compañeros ya sabían que carrera elegir. Yo me agobiaba nada más pensarlo. Me parecía un drama. Hasta que un día mi tutora me llamó a su despacho y tuve la conversación más sincera e importante. "Dentro de unos meses tenéis la selectividad, ¿sabes ya qué carrera elegir?" "No lo sé, me gustan muchas cosas pero no hay carrera específica para ello" "¿Qué es lo que te gusta?" "Escribir" "Ahá, mira Lola te voy a ser sincera. Estamos de reuniones y todos los profesores están muy contentos contigo. Dicen que destacas muy por encima de la clase. Todos vemos en ti una filóloga en potencia". Pues claro!! Filología!! ¿Cómo no se me había ocurrido nunca? Me encantaba hacer los análisis arbóreos de Lengua, siempre salía yo a la pizarra y cuanto más complicada era la frase y más larga mejor. Era todo un reto y nunca fallaba. El griego se me daba estupendamente pero sobretodo el Latín. Ese año dábamos la Eneida de Virgilio, que era poesía y estaban todas las palabras descolocadas. La profesora nos mandó la versión latín-español pero yo me la compré sólo en latín. Sin notas a pie de página ni la traducción. Me propuse traducir la Eneida entera en lo que duraba el curso. A veces me quedaba hasta las tantas de la madrugada investigando cuando algo no me salía. Los compañeros de clase pensaban que era una pelota pero a mi me daba igual. Había encontrado algo que me apasionaba y por fin me sentía feliz. Después de tanta incertidumbre tener algo claro me hacía sentir entera. Se burlaban de que me gustara tanto una lengua muerta. Pero la profesora estaba encantada de verme, ella no creía que yo le hiciese la pelota porque notaba que a mi me gustaba, incluso me dijo que igual en unos años podríamos ser compañeras de trabajo... Un día que falté al colegio una de mis amigas me llamó para decirme que el profesor de Literatura había hablado muy bien de mí en clase. Había dicho que era la única que había sacado un 10 en el comentario de texto. Que escribía estupendamente y que mis conclusiones le habían impresionado. Por supuesto lo leyó en voz alta y media clase se rió. Entonces él dijo que yo era una persona muy apasionada y la armó. Porque al día siguiente ya circulaba el rumor de que me tiraba a mi profesor de Literatura. Cómo deseaba acabar el curso para no ver a ningún imbécil más. De hecho a algunos les dije todo lo que pensaba de ellos. Gente que se supone que era mi amiga y que salía en mi pandilla... Ahora a veces nos hemos visto en el autobús y ni nos hemos saludado. Pero eso también es otro tema.

Al final nunca estudié Filología. Ahora podría estar dando clase en un instituto y mandando a todos que leyeran "San Manuel Bueno Mártir" de Unamuno pero llevo años haciendo una carrera que detesto. Joder, me he convertido en San Manuel Bueno Mártir, el cura que ha perdido la fe pero que pide a todos que recen...
Me fui a Valencia a estudiar Psicología. Soy ingenua, indecisa y no tengo agallas. Mucha gente me dijo que estudiando filología me moriría de hambre, que no tenía futuro y yo me asusté. Creía que para ser profesora debía de estudiar magisterio nada más. No sé por qué escogí Psicología pero sabía que me quería ir. Influyeron muchos factores que ahora no voy a explicar. Pero no terminé ni el primer año y me vine para Alicante y me puse a trabajar en un McDonald's hasta que empezara el nuevo curso. Y en vez de meterme a filología qué hice, pues meterme en Trabajo Social, una carrera de tres años en la que he perdido la cuenta del tiempo que llevo. Parece que llevo una vida entera ahí. Este año estuve a punto de dejarla. Fui a la Facultad de Filosofía y Letras para apuntarme a Filología pero no me atreví a hacerlo. Iba a hacerlo además sin consultárselo a nadie pero no me parecía justo no contárselo a mis padres, además son los que me pagan la carrera por my triste que suene. Así que fui a decírselo a mi madre. Soy una llorona así que medio llorando se lo solté. "Odio mi carrera. Quiero dejarla y estudiar algo que me guste" Eso fue lo que le dije. Pero las cosas no son tan fáciles. Y yo soy de las que necesitan más que un empujón una colleja. Si mi madre me hubiera dicho "hazlo" no lo hubiera dudado tanto. Pero me dijo "¿no es muy tarde para cambiar otra vez de carrera?" Eso me mató y que conste que sé que mi madre tiene razón. Benditas madres. Deseo tener un hijo para pasarme a eso de que "las madres siempre tienen razón".

Nunca he tenido nada claro salvo lo que acabo de contar. Y es lo único que soy incapaz de hacer. Y en vez de estar haciendo el dichoso proyecto de intervención estoy aquí escribiendo en un blog que puede ver cualquiera, como si mi vida fuera tan interesante como para que alguien se leyera esta entrada entera. Por cierto, si alguien se la lee le regalo una peonza. El problema es que me importa más bien poco el proyecto de intervención. Esta semana me ha pasado lo mismo. Me pongo en el ordenador para empezarlo, abro el word, los apuntes y sólo consigo escribir "PROYECTO DE INTERVENCIÓN". Porque giro la cabeza y veo que en mi ventana se ha posado un escarabajo alado gigante. Y ya la he liado. Me levanto para hacerle una foto y cuando me vuelvo a sentar en la silla cierro todos los programas y me pongo a escribir un microrrelato. Y después de esa historieta se me ocurre una frase ingeniosa para el programa de radio del viernes. Y me la tengo que apuntar para que no se me olvide. Y me río con mi ingenio y pienso "coño, esto sería una buena frase para comenzar un monólogo" Y entonces intento escribir un monólogo pero no me gusta como queda y le doy a suprimir. Y luego me pongo a diseñar los perfiles de los personajes que he pensado para otra historia. Y entonces se hace de noche y llega mi parte contratante de trabajar y me pregunta por mi día y yo me hago la loca y sin mirarle a los ojos le respondo muy flojito "he empezado el proyecto de intervención" y en seguida cambio de tema pero en mi cabeza la voz interior me grita: "Joder pero qué te pasa!". ¿Por qué hago estas cosas en serio? No tengo valor para decir "el proyecto de intervención me la come de canto" sí sí vale soy ordinaria ya lo sé. Y ahora encima estoy en la radio haciendo algo que me gusta y me divierte. Y dedico más tiempo a preparar los cinco minutos en la radio que a diseñar el proyecto de intervención. Y en la radio ni siquiera me pagan. Lo hago por amor al arte aunque el amor al arte no me ayude a pagar el alquiler. Y un día hice una presentación de mi blog de cine para el club de la esquina y creo que la gente se lo pasó muy bien. Y me tiré días escribiendo un guión para prepararlo y aunque hubiera visto un burro volando en mi ventana no me habría levantado de la silla. Y muchos me preguntan si soy guionista o estoy estudiando cine y yo siempre digo que no, que estoy haciendo Trabajo Social. Y claro, omito eso de que odio mi carrera pero es que ya no aguanto más. La otra tarde me la pasé llorando por este tema, supongo que también influye que tengo la regla y no puedo comer chocolate porque estoy a dieta, el caso es que lloraba como si el médico me hubiera dicho que me quedan treinta días de vida. Menos mal que Jim Morrison me anima un poco. No, no me anima nada porque él hizo lo que le dio la gana y canta con pasión y yo no hago lo que quiero por algún motivo que desconozco...

A veces me gustaría despertar y descubrir que aún tengo 17 años y la oportunidad de empezar de nuevo. Cuántos errores cometí por dejar que otros tomaran las decisiones por mi. Tengo 25 años y me siento estancada, como si aún estuviera pagando las consecuencias de hace tantos años. Sé que algo he avanzado pero antes me dirigía a un castillo de marfil y ahora sólo hay ruinas. Desde fuera puede parecer una chorrada. De hecho si alguien me contara esta historia yo lo animaría para que dejara lo que está haciendo para hacer lo que realmente quisiese. Ahora sólo me apetece darme un cabezazo contra la pared.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Veo veo... mamoneo

Hay canciones que con esccuhar los primeros acordes te inyectan una ración de energía. Me pasa con muchas pero sobretodo con "Maneras de vivir" y "El oportunista" de Leño. A Rosendo le he visto varias veces en directo en el ViñaRock, casi casi va todos los años, y siempre me lo he pasado muy bien en sus conciertos. Hacía tiempo que no me ponía sus discos y hoy me he acordado del cd "Veo, veo... mamoneo". Igual que a mi me activaban las canciones que he dicho antes a mi hermano pequeño le gustaba la canción "Masculino singular", que voy a poner ahora. Él era pequeñito, creo que tendría 5 años o así y cada vez que me la ponía en mi habitación él movía el culete al ritmo de la música y como no se sabía la letra sólo cantaba la primera palabra de las estrofas. Así que se pasaba todo el día cantando: picaporte, berberecho, solomillo...

Qué grande Rosendo, que hace cantar a varias generaciones...



martes, 4 de noviembre de 2008

La peste

Hace unos meses que fui a pasar un fin de semana a Granada. Fui con mis hermanos y mi parte contratante. A mi hermana le gustaría irse a vivir allí pero no se decide así que ella iba en plan guía turística... Dos días se pasan volando así que no pude hacer nada de lo que tenía planeado pero mejor, porque eso significa que tendré que volver :)

El caso es que acabé de los puestecitos hasta el moño. Muy bonito todo sí, pero con ver dos puestos es suficiente. El tercer puesto era exactamente igual al primero y así sucesivamente. Y mi hermana como una loca probándose los mismos pantalones en todos los puestos... Me compré unos pendientes y ya era feliz pero todos me insistían en que me comprara algo más. Yo decía "es que si saco el monedero ya no paro porque me gustan muchas cosas". Con tal de ahorrar algo pues me aguantaba. Y todos "Venga Lola, cómprate algo más, si no pasa nada". ¿No pasa nada? Como necesitaba un bolso me compré uno, de esos de "cuero", de color rosa, muy mono. 17 eurazos que acabé gastándome.

Pues el bolso ahí lo tengo sin usarlo. Menuda peste que echa el cuero o lo que sea eso. He hecho de todo. Lo he tenido al aire varios días, le he metido granos de café, lo he restregado con bicarbonato y nada. El bolso sigue oliendo a mierda de camello. Sólo me faltaba ir a clase con eso, si no hablo con nadie imagínate que llego a la universidad en plan bomba fétida humana...

Soy idiota por dejarme convencer tan rápido. Y la próxima vez que vaya a comprar algo así iré con la nariz despejada...