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domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Puedo saludar?

El otro día, en una comida familiar mi madre me preguntó que por qué ya no escribía. Mi respuesta fue un pffffffffffff, es que ya no tiene sentido. Pero ella me insistió con un pues a mí me hacías gracia.

Pues eso, aprovecho para saludar a mi mamá...

martes, 9 de abril de 2013

Bichines

Ya sabéis la fijación que tengo por fotografiar saltamontes, lagartijas, escarabajos y cualquier tipo de bicho que se me ponga por delante. Además, les pongo nombres... Echaba de menos a Vicentico y Juanita pero ahora tengo a Pep y Pepa, dos bichos que se pasan el día copulando y poniendo huevos en mis plantas. Me he arrepentido de no haberles espantado porque cuando nazca su prole me voy a quedar sin hojas...


domingo, 17 de febrero de 2013

London

He estado una semana en Londres y he aprendido muchas cosas.

No sé si Londres será mi ciudad para vivir en el futuro. Lo que sí sé es que ya no quiero vivir tan alejada de mis primas. De ninguna de ellas.


Mi querer prima.


Probé el Fish and Chips. Estaba bueno, pero una y no más

El chocolate con chili y la luz azul me producen un efecto de locura.

El Big Ben, la elegancia más absoluta.

La Catedral de Canterbury.

... y es que a Canterbury sí que me iba a vivir sin pensarlo...

sábado, 14 de abril de 2012

Cosas que se olvidan


Esta foto demuestra que a veces me equivoco. Creo que estoy sola cuando en realidad estoy rodeada de gente. Y además, de gente que me quiere. Si es que cuando quiero puedo ser más triste que Calimero...

martes, 6 de marzo de 2012

Como un roble

Después de una semana de incertidumbre, de mal humor y de nervios, todo ha pasado. O eso parece.

Mi nano nos ha tenido preocupados y ha faltado un mes al cole, pero lo primero es lo primero. Ha sido el sarampión, una enfermedad erradicada que ha vuelto a surgir más fuerte porque algunos papis decidieron no vacunar a sus nenes en su momento. Consecuencia, mi nano en cama como si Célula le hubiera chupado su energía.

El caso es que él estaba vacunado y el médico dice que ha sido muy raro que lo haya cogido. Yo decidí no vacunarme y parece que ya no lo paso. Menos mal. Sanidad llamó a casa y me dio la orden de que me vacunara. El médico me dijo que si ya estaba vacunada que no hacía falta... Un jaleo para alguien tan indecisa como yo. Es raro. Porque teóricamente estoy "mírame y no me toques" porque tengo la salud... bueno... porque prácticamente mi salud es nula. Pero se ve que mentalmente estoy bastante animada.

Además, yo iba por casa como cuando los del gobierno van a casa de Elliott para coger a E.T.
Lo más bonito que me han dicho hasta ahora ha salido de la boquita vírica de mi nano. Le preguntó a mi madre: "mamá, si Lolita y yo nos ponemos las mascarillas, ¿podemos estar un rato juntitos?". Vimos The Walking Dead con las mascarillas y cada uno en una punta del salón. A mí no me gusta la serie pero mi nano está en esa edad tonta y hago lo que sea para pasar ratos con él antes de que empiece a avergonzarse de mí delante de sus colegas...
Nos hemos echado de menos. Mucho. Y de vez en cuando, abría una rendija de su puerta y metía mi pie y lo restregaba contra el suyo.

Ahora mi nano hace la croqueta por el suelo y me hace rabiar. Y eso, aunque me molesta, me gusta.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Anécdotas

Mi hermana Sara tenía cinco años en el año 91. Ella siempre ha sido (y sigue siendo) muy guapa. Pero además, cuando era pequeña tenía un salero especial, muy espontáneo. Quizás con los años lo ha perdido un poco debido a su timidez, aunque yo sé que más que perdido está reprimido...

El caso es que una tarde estábamos ella y yo sentadas con mis padres en el sofá, escuchando música, una nueva casette de Queen, el Innuendo. Espero que todos recordéis esa canción, empieza muy rockera pero hay un interludio con guitarra flamenca. Lo que se me ha quedado grabado a fuego en mi memoria, a pesar de los años que han pasado, es a Sara levántandose de un salto al escuchar esa guitarra y darse un bailoteo, taconeando y levántandose la falda como si ese fuera su último baile. Y también recuerdo a mis padres y a mí aguantándonos la risa y mirándonos alucinados por ese ataque de mi hermanita pequeña la modosita.

En fin, este es mi homenaje a Freddy Mercury en el vigésimo aniversario de su muerte. Es curioso como la música nos acompaña a lo largo de toda la vida y muchas veces, saca lo mejor que llevamos dentro.


domingo, 22 de noviembre de 2009

Fijaciones

No puedo evitar fotografiar saltamontes.



Ya os presenté a Vicentico. La otra mañana mientras arreglaba las plantas me di un susto con algo que se movía en una rama. Este saltamontes posó muy amablemente para mí a pesar de enfocarle muy de cerca con el objetivo. Y como no soy documentalista me permití la licencia de intervenir sobre la madre naturaleza. Espanté a un pajarito muy simpático que le había echado el ojo a mi modelo. Como compensación, esparcí un montón de migas de pan y frutos secos por la barandilla. El pajarito aceptó y se dio un festín.

Cómo me gusta mi balcón...

jueves, 13 de agosto de 2009

Efecto Placebo

Descubrí a Placebo allá por el 98, cuando David Bowie los apadrinó y se los llevó de gira como teloneros. Así que en seguida se convirtieron en uno de mis grupos de la adolescencia. Pedía los discos a tiendas de Madrid porque no llegaban a Alicante...

Con el tiempo les perdí la pista. Y un día mi hermano escuchó Bitter End por la radio y me preguntó ¿quién es ese grupo? PLACEBO. No sé que le dio pero se empeñó en que quería esa canción así que le regalamos el single. Edu se la ponía en modo repeat así que prácticamente quemó el disco... Por aquel entonces mi hermano tenía cinco años y me hacía gracia que le gustara este grupo por motu propio. Mantenemos la teoría de que a mi hermano le gusta Placebo porque cuando lo descubrimos en el concierto de Bowie mi madre ya estaba embarazada de él, aunque aún no lo sabía. Edu sería como una aceitunita pero igual ya los escuchaba desde la barriga de mi madre... quien sabe...

Enséñame fotos del cantante, me pedía. Se puso tan pesadito con el grupo que le dejé todos mis discos anteriores y un día llegué a casa y Edu se había pintado los ojos como Brian Molko. Aunque lo había hecho con rotulador negro, qué relindo es mi hermanito!!

Todo esto viene porque hace unas semanas se celebró en Cartagena un concierto de la MTV gratuito con Placebo como cabeza de cartel. Así que cogí a mi hermano y me lo llevé para allá. Ahora él tiene 11 años. No expresa mucho sus emociones pero lo conozco bastante bien y sé que estaba nerviosete. En el coche no paraba de mover el pie y repetía ¿me dejarán entrar? ¿y si no me dejan entrar?. ¿Tocarán canciones antiguas? ¿Tú crees que tocarán Bitter End? Y yo a todo le respondía que sí, que no se preocupara que "esta noche no la olvidarás nunca porque es tu primer concierto".

No la olvidará nunca... pero por la decepción que nos inundó...

Vimos el concierto de Second que a mí es un grupo que no me dice nada y a Edu menos porque no paraba de mirar el reloj. Salió Placebo. Edu seguía nerviosete. Aplaudía muy fuerte y le pedía a mi parte contratante que silbara por él porque no sabía. Yo me volví medio tarada, que es lo que me pasa en casi todos los conciertos. Edu estaba cortado porque no sabía cómo comportarse así que yo le animaba a que saltara conmigo, que gritara, que cantara... Y cuando Edu se estaba soltando la melena Placebo se fue.

Tocaron 6 canciones y se fueron por problemas técnicos que no pudieron solucionar. Me quedé jodida y con un nudo en la garganta. Por mí pero sobretodo por mi hermano. Y Edu intentaba ver el lado positivo porque "al menos hemos vists seis canciones". Pero aunque Edu viera el lado positivo pude ver su profunda decepción cuando dijo "se han ido sin despedirse". Me dio una penita tan grande cuando dijo eso...

Cuando mi hermano se haga mayor a saber donde estarán los de Placebo así que mi objetivo es llevarlo a Londres este año para ver un concierto suyo... No sé cómo voy a hacerlo porque estoy bajo cero de pasta. Pero mi nano tiene que ver a Placebo aunque me arruine en el intento.

Y aquí estamos los tres hermanos con el bajista. Hace algunos años vino a la Fnac para presentar un disco con su otro grupo, Hotel Persona. Y cuando se levantó me tiré como una loca para presentárselo a Edu. Y Stefan, muy amablemente le dio la mano y le dijo: Hola Edu, ¿cómo estás?

Y Edu, que todavía es un niño lleno de inocencia me preguntó antes de llegar al concierto: ¿crees que Stefan se acordará de mí? Ya tendrá tiempo suficiente de comer mierda cuando se haga mayor...

lunes, 15 de junio de 2009

Cumpleaños surrealista



Sí, fue mi cumpleaños. Gracias a los que me felicitaron y no contesté, a veces me pierdo. Gracias por los regalos recibidos, soy fácil de complacer. Tener un cumpleaños tan surrealista es motivo de querer celebrarlo el año próximo. No vaya a ser que un día me de una crisis de madurez y empiece a comportarme como una persona adulta...


viernes, 27 de marzo de 2009

Born to ride. 2ª parte.

Vi la luz. Ahora o nunca. Tengo que tachar mi problema con las bicis. Y además hago feliz a mi nano en el día de su cumpleaños... Así que me lancé y le dije, "ale vamos". Y mi nano se puso contento y me empezó a explicar lo de las marchas. "¿Marchas?" dije yo. "Sí, marchas" dijo él. Y yo estaba mitad eufórica por la emoción de romperme los dientes y mitad acojonada por temor a romperme los dientes.

Y le dije a mi nano que este día era muy importante para mí y le expliqué mi trauma y que tal vez hoy lo superaría... Y como estaba hecha un flan le pedí consejo. Y entonces mi nano me dijo: "Lolita, sólo es una bici no es Moto GP". Pues coño, el chaval tiene razón. Y me tranquilicé un poco. Hasta que bajé a la calle.

Así que por la calle había un chaval en bici más feliz que una perdiz y detrás de él una persona más o menos "adulta" haciendo eses y gritando sin parar. Y me llevó a un parque para que practicara pero estaba lleno de perros y un chihuahua me perseguía. Él me ladraba y yo seguía gritando. Hasta que cogí un poco de seguridad y fuimos por la avenida grande, que allí hay carril bici. Y los bordillos son planos. Así que por una parte me tranquilicé pero por otra me desilusioné porque es como si hiciera trampas...

Hasta que llegó el momento! Un bordillo gigante! Y además no había semáforos así que algún buen samaritano me tendría que dejar pasar. El asunto se ponía interesante porque si me caía tendría público y eso me hacía sentir más insegura... Entonces le dije a mi hermano que pasara primero porque yo necesitaba más tiempo para pensarlo. Y no paraban de pasar coches hasta que uno me hizo la señal con la mano. Y el tiempo se ralentizó, como en las películas. A la izquierda el conductor. Mi nano enfrente gritando palabras de ánimo. A la izquierda otro conductor más. Y yo ahí parada escuchando los latidos acelerados. Y creo que hasta cerré los ojos porque no quería presenciar mi propia caída. Pero no me caí. Lo pasé. Y mi hermano se bajó de la bici y lanzó su gorra al aire. Y yo me bajé de la bici y bailé la danza de "prueba superada". Y como estaba tan emocionada le dije a mi hermano: "vamos a ver hasta donde llega el carril". Y además era todo cuesta bajo así que mis trenzas se deshicieron de la velocidad y yo gritaba de la nueva sensación descubierta. Y al final mi hermano que es mucho más tímido que yo también gritaba y como él iba primero cada vez que cruzábamos levantaba un brazo y decía "Bordilloooo!!!". Y nos fuimos bastante lejos porque ni siquiera sabía dónde estábamos.

Y esa es la historia. Una historia que ya puedo tachar después de no sé cuantos años... Y este fin de semana he vuelto a quedar con mi nano para ir en bici ^^
Y es probable que en mi lista vaya añadiendo más cosas que debo superar... Es una sensación extraña eso de ser mi propio enemigo y vencerme.

jueves, 26 de marzo de 2009

Born to ride. 1ª parte.

Tengo muchos traumas. Y manías. Y obsesiones. Y además una lista con cosas que quiero hacer antes de morir. Puede sonar pretencioso o quizás ridículo. Pero es que a estas alturas ya no es menester que me oculte en apariencias. Soy idiota. Y punto.

El otro día fue el cumpleaños de mi hermano (11!), así que lo visito tempranito para que él organizara el plan del día. Y ahora me ha dado por hacerme dos trenzas y la gente se piensa que vengo de hacer deporte... o del patio del colegio. Así que mi nano me dice, "como llevas dos trenzas vamos a dar una vuelta en bici" y me pone una gorra.

Y esta historia no tendría nada de especial si no fuera porque la noche anterior le dije a mi parte contratante que una de las cosas que tenía que hacer antes de morir era superar mi trauma con las bicicletas. No es que sea un trauma pero cuando me subo a una bici me siento como si fuera desnuda a clase. (¿Nunca has tenido ese sueño?). Si ya por naturaleza soy insegura, cuando me monto en una bici me deshago literalmente. Nunca jamás he podido cruzar la calle en bici. Es como si el bordillo de la acera se convirtiera en un muro imposible de atravesar. Al final lo que hacía era bajarme de la bici, cruzar la calle con la bici a cuestas y volverme a subir a la bici hasta el siguiente bordillo. Como soy una cobarde me deshice de la bici. Problema resuelto. Y no he vuelto a subir en una desde que tenía 10 años... hasta ahora.

martes, 3 de marzo de 2009

Poca vergüenza

Ya pasó el 28F, o lo que es lo mismo, el día tan esperado de bodorrio. Ya me puse mis zapatos que me hacían daño en los pies, los pendientes que me hacían heridas en las orejas y mi vestido que demostraba que llevo estupendamente la dieta (aunque aún me queda). Y yo estaba eufórica porque me encanta reunirme con mis primos. Y también me encantan las novias de mis primos y los novios de mi primas. Así que en mi mesa éramos doce personas más o menos de la misma edad y no párabamos de pegar voces y decir tonterías... Y la primera coña empezó cuando el camarero dijo eso de "Buenas noches, me llamo Paco y voy a ser vuestro camarero". Una cosa llevó a la otra. Me sentía agusto, en la carpa hacía un calor sofocante y el vino estaba fresquito. Y lo peor es que la copa nunca se acababa porque Paco, nuestro camarero pasaba cada cinco minutos rellenándola. Así que yo tenía la sensación de no haber bebido casi nada, aunque no llegué al postre en plenas facultades mentales. Y me pregunto si Paco no era en realidad Baco... El caso es que mi primo también empezó a meter cizaña y al final fui por todas las mesas diciendo a la gente lo mucho que la quería... Y no se me ocurre otra cosa que visitar la mesa de mi familia más cercana y gritar "mamá, voy borracha pero da igual porque ni siquiera tengo carnet de conducir". Sólo espero que mi familia no recuerde esta boda por el día que Lolita pilló una cogorza monumental. Aunque seguramente yo no sería la única borrachuza... La verdad es que no sé qué me pasó porque nunca me pongo borracha. Supongo que como nunca bebo el alcohol me sube más rápido. Cuando me entró el bajón le dije a mi parte contratante que me llevara a casa y hay cosas que ni recuerdo. Aunque sé que me lo pasé bien. Y la próxima boda es la de mi primo, pero ya para el año que viene. Y esta es peligrosa porque el convite es en Julio y en un restaurante al lado del mar, así que no sé, igual me acabo bañando en bolas, aunque para hacer eso no necesito ni una pizca de alcohol...

Y este es mi resumen. Así que no sé muy bien si esto es una historia triste o divertida.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Olivos


Recuerdo a mi abuelo que siempre estaba preocupado por sus olivos. Por estas fechas siempre se iba al pueblo a hacer la recolecta. En el campo también tenía olivos así que muchas veces nos quedábamos todas las nietas a dormir en el campo y él nos despertaba pronto para que le ayudáramos a recoger. Era un poco tostón porque siempre hacía frío y se te congelaban los dedos, además, había unos bichitos minúsculos que picaban muchísimo. Pero por otra parte era divertido hacerlo con todas mis primas. Extendíamos unas redes por el suelo y cada una iba con su barreño recogiendo las olivas que caían de las ramas. Todas queríamos subirnos al olivo con un palo para golpear las ramas más altas. Mi abuelo no era muy compasivo que digamos, si teníamos frío nos fastidiábamos. Siempre nos decía que en la escuela no nos enseñaban a sobrevivir y le parecía muy triste que muchos niños de hoy en día no hayan visto una vaca o un cerdo en su vida.

Es el primer invierno que pasamos sin mi abuelo, y ahora que él no está ¿quién cuidará sus olivos?

sábado, 6 de diciembre de 2008

Los nanos (1ª parte)

Mi hermano es muy tímido. Siempre me ha preocupado que no quisiera relacionarse. Cuando habla se tapa la cara. Luego pensé que se le pasaría con el tiempo, como a mí. Aún sigo siendo muy tímida así que no voy a presionar a nadie...

Ahora está en la calle jugando con mis vecinos. Se escucha el típico jaleo de seis chavalitos jugando a lo primero que les viene a la cabeza. Y de entre todas esas voces destaca una. Es la de mi hermano que grita: ¡Capitán, estamos aquí!

Qué alivio. Aunque parezca mentira no conocía esa faceta de mi hermano porque nunca lo había escuchado jugar con otros nanos. Y me alegra saber que ahora que parece que el mundo crece más rápido y que casi es tan alto como yo, Edu todavía es un niño.



jueves, 6 de noviembre de 2008

Veo veo... mamoneo

Hay canciones que con esccuhar los primeros acordes te inyectan una ración de energía. Me pasa con muchas pero sobretodo con "Maneras de vivir" y "El oportunista" de Leño. A Rosendo le he visto varias veces en directo en el ViñaRock, casi casi va todos los años, y siempre me lo he pasado muy bien en sus conciertos. Hacía tiempo que no me ponía sus discos y hoy me he acordado del cd "Veo, veo... mamoneo". Igual que a mi me activaban las canciones que he dicho antes a mi hermano pequeño le gustaba la canción "Masculino singular", que voy a poner ahora. Él era pequeñito, creo que tendría 5 años o así y cada vez que me la ponía en mi habitación él movía el culete al ritmo de la música y como no se sabía la letra sólo cantaba la primera palabra de las estrofas. Así que se pasaba todo el día cantando: picaporte, berberecho, solomillo...

Qué grande Rosendo, que hace cantar a varias generaciones...



viernes, 3 de octubre de 2008

El mundo es un pañuelo...

... y el mundo virtual, también.

Resulta que me he enganchado al WoW, es decir, al World of Warcraft. Y como es un juego en línea puedes hablar con la gente. Pues me he encontrado con mi hermana. No la veo casi nunca y hoy la veo en forma de elfa correteando por el mismo mundo que yo. Así que esta ha sido la conversación: "¿Lola?", "¿Sara?", "WooooooooW!!!"

Más que de elfos, la conversación ha sido de besugos. Aunque reconozco que nos hemos divertido matando alimañas juntas. Qué vida más rara, de verdad.



sábado, 12 de julio de 2008

Os presento a...


· JUANITA ·


Esta es la lagartija que habita por mi balcón. Yo la dejo tranquila y la observo desde lejos y ella a cambio se come algunos mosquitos... A veces Juanita sale a tomar el sol pero por lo general aparece por la noche y suele venir acompañada. Y entonces me quedo embobada y asombrada por sus movimientos rápidos pero silenciosos. Y es cuando me pregunto ¿para qué quiero una tele teniendo lagartijas en mi pared?

jueves, 26 de junio de 2008

Veranos


Aquellos veranos en los que nada importaba... precisamente porque era verano.

Veranos en los que te pasabas todos los atardeceres tumbada en la hamaca, mirando el vuelo de las golondrinas y meciéndote al compás de Bob Marley Leer, devorar los libros Jugar en la terraza Quedarse hasta tarde viendo la tele Poner nombre a las lagartijas que viven en tu terraza Cazar moscas para las arañas Jugar, jugar, jugar Tomar helado por la mañana, helado por la tarde y helado por la noche Levantarse tarde Desayunar sin prisas Merendar en el parque Molestar a los vecinos



Subir al campo todos los fines de semana para alegría de tus abuelos Enchufar la consola y hacer maratón de Street Fighter II Turbo Comer, más bien engullir Picaduras de avispas Bañarte en una balsa Gritar a pulmón Reír a carcajadas Respetar la hora de la siesta o esquivar la apargata de tu abuelo Más maratón de Street Fighter Sentarte con tu abuela en el porche y escuchar sus historias de cómo se mata a un gorrino Competir para ver quién mata más mosquitos Cenar en la parte de fuera y beber mucha coca-cola Jugar al escondite Bajar la basura en la carretilla mientras cuentan historias de miedo Ir a la parte más oscura y tirarte en el suelo para ver las estrellas Contar las estrellas fugaces Pedir deseos Dormir en la litera de arriba Cantar la banda sonora de la Sirenita y La Bella y la Bestia con tus primas Broncas de tu abuelo porque cantamos muy fuerte Contarnos secretos Pintarnos las uñas Comer chucherías No dormir para ver el amanecer Risas Abrazos Estar toda la noche en vela con tus primas Quedaros dormidas… justo cuando amanece



Ir de lunes a viernes a la playa Apretarse en el viejo Opel Corsa rojo de tu padre, más de 40 minutos de viaje sudando Ponerte crema hasta en la raya del pelo Pisar algún erizo, una medusa por sombrero o un picotazo de avispa Juntar más de 10 sombrillas entre toda la familia Leer a la sombra Saltarte las dos horas de digestión Pasear con tus primas por la playa nudista para reírse de los hombres que juegan al tenis Ir a las rocas y observar los cangrejos Hacer castillos de arena para luego saltar encima Guerras de agua Ahogadillas Hacer el pino Enterrarte en la arena hasta el cuello Hacer una torre humana Caerte y tragar agua Enfadarte con tus primos para que no te bajen el bañador Salir del agua arrugada con salitre en la garganta Tomar colacao congelado con galletas Volver al agua y bucear con tu padre Pescar pulpos Ir con tu tío a buscar lombrices Bañarse de noche con tus primos mayores mientras cuentan historias de tiburones asesinos Hambre Encender las antorchas y poner la caña Desenredarte la maraña de pelo Improvisar una cama y mirar las estrellas Volver en el opel corsa hasta casa… durmiendo
Esos veranos que tanto esperaba y que ahora ansío que pasen rápido...


viernes, 6 de junio de 2008

25 sí

Ayer iba a abrir la puerta de mi casa y me cayeron 25 globos encima, desde el balcón. Un globo por cada año que cumplí. En el balcón estaban todas mis primas y mi hermana (con 20 globos más) que me gritaron ¡sorpresa! y me cantaron el cumpleaños feliz a voz en grito. Había horchata y hasta una tarta... No recuerdo cuanto tiempo hace que no celebraba mi cumpleaños y la verdad es que no podía ser de otra forma. Lo que no me explico es cómo a veces me puedo llegar a sentir sola... Basta con dar un silbidito para que una lluvia de globos de colores te hagan feliz...