jueves, 5 de febrero de 2009

Disfraces

El 28 de Febrero tengo una boda. Nunca salgo en Carnaval, me agobia la gente. Te puedes desmelenar y como llevamos antifaces somos más sociables. Bueno eso y que la gente bebe y vuelve a beber como los peces en el río. Yo cada vez que salgo me desmeleno, o por lo menos hago el payaso de lo lindo, siempre y cuando salga con mis primas, que son las únicas que no se avergüenzan de mí. El caso es que nunca salgo en Carnavales, siempre me voy al cine esa noche. Pero este año se me había ocurrido arrancarme un ojo (de mentira claro) y pegarme un montón de pájaros (también de mentira) en el abrigo. Y así podría hacerle mi pequeño homenaje a Hitchcok. Pero me dijeron que Carnavales era el día 28. Así que a mi madre le dije que iría a la boda con vestido pero con un montón de pájaros pegados en el abrigo. Y mi madre tiene muy buen humor, pero a veces me toma en serio y me gritó con la voz de pito que sólo saben poner las madres: "pero como vas a ir con pájaros en el abrigo, estás tonta o quée"

Al final los Carnavales no son el día 28. Pero yo ya paso de pájaros, me iré a ver Gran Torino de Clint Eastwood y punto. Eso sí, para el día 28 sí que voy a estar bonica. Dediqué todo un sábado regloso y lluvioso a la búsqueda del vestido. Todo el día metida en El Corte Inglés, todo el día!!! Y al final el vestido me lo compré en otro lado. Y hoy he ido a la búsqueda de los zapatos. Y sólo he tardado cinco minutos porque estoy ya tan pasada de rosca que le he dicho a mi madre "llévame al sitio donde te gustaron los zapatos que yo paso". Y de zapatos no entiendo pero me he comprado los que le gustaban a mi madre, que ella sí que entiende. Y yo los veo un poco como de monja puritana pero ella dice que qué va, si son muy elegantes...

Así que nada, el día 28 iré de tía cañón por unas horas, con pies de institutriz de Sonrisas y Lágrimas y estoy pensando que sí, que igual me pego algunos pájaros en el abrigo aunque ya no sea carnaval...

miércoles, 4 de febrero de 2009

Recuerdos y reflexiones

Recuerdo cuando mi abuelo paterno murió. Me pilló en plena selectividad. Todo un año preparándome para hacer los exámenes que se supone iban a determinar mi futuro. Todo un año centrada en eso y luego todo se borró de un plumazo. Es curioso como a veces las cosas que creemos más importantes dejan de serlo en cuestión de segundos. Ya no me importaba tanto la selectividad, sólo quería ir al hospital a ver a mi abuelo. Durante los exámenes mis compañeros estaban histéricos. Entre examen y examen sacaban los apuntes y se ponían a repasar como locos. Yo tenía una calma pasmosa. Me paseaba por el campus y me tumbaba en el césped, debajo de un árbol, a mirar el cielo. Mis amigos pensaban que me había tomado alguna pastilla o algo parecido. A veces soy práctica. En una hora no me da tiempo a estudiar nada nuevo así que prefiero relajar la mente. Siempre me funciona. Pero en el examen de Historia me derrumbé. Me preguntaron la independencia de las trece colonias o algo así. Por un momento aluciné, no conseguía recordar nada, no sabía como empezar. Y cuando iba a levantarme para entregar el examen en blanco me acordé de la película que hizo Mel Gibson sobre el mismo tema, la peli era la de El patriota. Por no dejarlo en blanco hice una sinopsis de la película. Saqué un 2, eso fue lo más increíble...

Cuando mi abuelo murió nunca antes había ido a un funeral. Me quedé a pasar la noche en el tanatorio con mis tíos y lo recuerdo como algo bonito, nos lo pasamos bien. Sé que es la risa nerviosa de antes de los funerales, pero aún así tengo un buen recuerdo de aquella noche. El caso es que el otro día iba de camino a casa y me estaba haciendo pis. Y cuanto más cerca estaba la puerta de casa, más ganas me entraban a mí. Y me acordé de mi abuelo. Porque cuando era pequeña hacía una cosa que odiaba. Cada vez que yo estaba a punto de mearme encima y a lo mejor íbamos en el ascensor hacía un sonido como de agua. Se pasaba los 20 segundos en el ascensor haciendo "psssssssssssssss". Y al final se me escapaba una gota. Odiaba que hiciera eso, no me hacía nada de gracia. Pero el otro día me acordé y me hizo reír. Cuando alguien muere se le suele magnificar. Y yo ahora recuerdo a mi abuelo por hacer cosas que no me gustaba que hiciera. Supongo que era su forma de demostrarme que era mi abuelo. Y es curioso porque uno nunca sabe cómo le recordarán. Y también es curioso que a veces se echan en falta las cosas de las que pensabas que podías prescindir. Y eso que me hacía mi abuelo lo hago yo a los demás. Cada uno recuerda como puede.

martes, 3 de febrero de 2009

I believe in miracles

Me encantan los Ramones. Me ponen de buen humor. Hoy ya no llueve y se ha ido la ansiedad de comerme un elefante. Me siguen doliendo las muelas. Además, uno de mis gestos característicos cuando estoy preocupada es apretar la mandíbula. Lo hago sin darme cuenta pero eso hace que las muelas duelan más. Últimamente estoy más preocupada de lo habitual. Pajas mentales suelen llamarlo... Por lo visto yo soy la reina de la masturbación mental. Y por lo general salpico al que esté más cerca, es decir, a mi parte contratante. Pero casualmente siempre tiene las cosas claras. Es duro tener una mente tan desordenada como la mía y además, cuando tomo una decisión sigo dudando. Lo que hace que entre en un bucle infinito. Hasta que algo o alguien me vuelve a sacar de ahí. Me encantan los Ramones. Cuando estoy desanimada siempre me pongo a bailar "Beat on the brat". Pero esta vez ha sido la canción "I believe in miracles" cantada por Eddie Vedder. Al escuchar la parte donde dice: "Cierro mis ojos y pienso como pudo ser. El futuro está aquí hoy. No es tan tarde. No es tan tarde todavía"
Ya está. Lo he visto claro y he descolgado el teléfono. Mierda! No ha contestado nadie. Pero ya he dado un paso y cuesta menos...

lunes, 2 de febrero de 2009

Daño

Los meses de Febrero y Septiembre son mortales para mí. Y hoy tengo un mal día. Primero porque está lloviendo. Me gusta la lluvia si no tengo que salir de casa porque tengo alergia a la humedad y porque tengo una suela del zapato rota, así que siempre acabo por mojarme los calcetines. Y hoy precisamente tengo que salir. Segundo porque tengo la regla y una ansiedad inhumana por comer guarrerías pero dentro de 27 días tengo una boda y me he comprado un vestido que jamás pensé que podría llevar. Y aunque ahora mismo quede como una frívola superficial me da lo mismo, pero voy tan guapa que no me pienso ni peinar para no hacerle sombra a la novia... Tercero, no puedo más con el dolor de muelas. Estoy pasando por un calvario. Llevo más de un año con las dichosas muelas del juicio. Me ha salido un bulto en la garganta, me duele. Tomo pastillas, pero me duele. Me están creciendo todas a la vez y me duele. Me duele, me duele, me duele. Estoy de mal humor porque me duele. El sábado por la noche lloré porque me duele. Hoy también he llorado, bueno pero ha sido por otra cosa. El caso es que no puedo más. El dentista me hizo una radiografía de la boca y me dijo que tenía espacio suficiente, que no hacía falta operar. Y ahora se me ha torcido un diente, no se nota mucho pero yo sí que me lo veo.

Todo esto viene porque hoy no paro de escuchar una canción, Hurt. Es de Nine Inch Nails pero yo me pongo la versión que hizo Johnny Cash y aunque no tiene nada que ver la letra conmigo esta canción me pone más sensible de lo que estoy. Porque hoy llueve y me duele.


martes, 27 de enero de 2009

¿Qué es el viento?

<Tus orejas en movimiento>


Es lo que decíamos de niños. Está claro que yo no iba para meteoróloga. Así que por favor, el que esté meneando la cabeza, que pare ya.


viernes, 23 de enero de 2009

Es como el pan

No sé que me pasa pero me encanta Jonathan Richman. Si ayer hablaba de ver el lado positivo de las cosas, Jonathan Richman es mi practicante. Su música es alegría para mis oídos y cuando estoy fastidiada por algo me pongo su último disco "Because Her Beauty Is Raw And Wild" y enseguida es como si me inyectara buen humor. Aunque creo que me contagia sólo a mí. Cuando me fui a Granada con mi parte contratante y mis hermanos puse ese disco y todos acabaron poniéndose su iPod. Hay una canción en especial que me hace mucha gracia y se llama "Es como el pan". Y es que el hombre este en muchos de sus discos tiene alguna canción en castellano. El caso es que este tipo es un crack. Me encanta las caras que pone y los bailoteos que se pega. La canción que yo digo empieza en el minuto 1:50.

Y antes estaba buscando si este año viene de gira algún grupo más heavy que el trueno pero resulta que las entradas para ver a Metallica ya están agotadas. Siempre me entero tarde de las cosas. Pero lo bueno es que sin buscarlo y sin pensarlo he visto que Jonathan Richman viene en marzo al Auditorio de Murcia. Y me he puesto a dar palmadas porque para mí es una buena noticia. Y ya estoy feliz por unos días. Así que si alguien quiere putearme que aproveche este momento porque me da igual :)



jueves, 22 de enero de 2009

Siempre positifo

Llevo una racha de intoxicación cerebral que no se me va por muchos cabezazos que me pegue contra la pared. Aún así intento encontrarle el lado positivo a todo lo que me rodea. No es tarea fácil para una persona como yo. El caso es que me he dado cuenta de que los funerales sirven para socializar. Ves a gente que hace mucho tiempo que no veías. Para ser exactos unos 12 años. Alá, cuánto tiempo, cómo has cambiado, ¿cómo te va la vida?, lamento mucho tu pérdida, ¿en qué andas metido ahora?, ¿te acuerdas cuando éramos pequeños y...?, bla bla bla.

Es curioso el tema del destino. Un funeral sirve para que dos personas se reencuentren y retomen una conversación como si no hubieran pasado los años. Y encima descubren que tienen cosas en común. Y de la noche a la mañana pasas de estar aburrida en tu casa a entrar a formar parte de un proyecto interesante. Así que probablemente dentro de unos meses me encargaré de elaborar el diario de rodaje de un cortometraje. Lo cual me parece divertido y ahora mismo necesario para mi salud mental. Y es que creo que me falta poco para mantener largas conversaciones con mi sombra...

miércoles, 21 de enero de 2009

Qué poca clase

Me he dado cuenta de lo fácil que es pisar a la gente. Ya me han pisado varias veces y sé que varias veces es poco con lo que me queda de vida, que prácticamente aún no he salido del cascarón. Sé que soy una presa fácil para los tiburones ególatras que van por ahí sueltos. Y esos tiburones siempre van acompañados de sus rémoras. No sé qué es peor, porque al menos al tiburón te lo ves venir...

Y después de una semana lloriqueando como una nenita y con una mueca de idiota perdida creo que mi cara vuelve a su forma habitual. Y me voy poniendo en pie otra vez, con otro error en la mochila, otra lección aprendida. Aunque el tiburón te jure que es vegetariano en cualquier momento le puede entrar el hambre. Y no dudará en arrancarte la cabeza de un mordisco...

Seguramente yo también tengo la capacidad de convertirme en una hija de puta. Pero hacerle sentir a alguien lo que siento yo ahora es una opción que no puedo elegir. Así que me quedo como estoy.

Las puñaladas por la espalda no te las ves venir. Pero no estaría mal que al menos un día te miraran a la cara mientras te la meten doblada...



martes, 20 de enero de 2009

¬¬



He visto desnudo a mi vecino de enfrente.
Que nadie pregunte.

lunes, 19 de enero de 2009

Cuestión de...

Dicen que la confianza da asco. Nunca he entendido muy bien el porqué.

El otro día me depilé. ¿Y a mí qué me importa? Pensarás. No sé, es que mi vida a veces es muy aburrida. El caso es que para mí es una novedad porque no me depilaba desde octubre o noviembre... Y de paso lanzo un consejo que no vale nada: pasarse la cuchilla a ritmo de hardcore puede ser peligroso, mejor ponerse música clásica o algo parecido. Y entonces le digo a mi parte contratante:

- Espero que aún sigas siendo fanático de La Guerra de las Galaxias
- ¿Por qué? ¿Te vas a poner un bikini dorado?
- No, porque soy un wookie. (Para los que no han tenido infancia aclaro que un wookie es Chewbacca, el compañero peludo de Han Solo)
- Más bien pareces un Ewok, por el tema de la altura y tal...

En fin, dicen que la confianza da asco. Y ahora ya sé por qué.

viernes, 16 de enero de 2009

Cadenas

Hace algún tiempo que mando cartas a la Suburbia. Y me llegan cartas desde la Suburbia. No son sólo cartas. Son estados de ánimo, sueños guardados en algún cajón, propósitos que se cumplen o no... Y a veces entre todas esas cosas también nos mandamos libros y dvds. He perdido la cuenta del tiempo que llevamos escribiendo, cada vez nos escribimos menos por diversas razones pero no me preocupa porque no se va a deshacer tan fácilmente de mí, es mi coleguita. El caso es que no sé quien de los dos dijo de conocerse en persona. Invité al Señor de la Suburbia a que pasara unos días en Alicante y él me invitó a mí a que conociera Málaga. Al final ni uno ni otro ha ido a ningún sitio pero el tema sigue pendiente. Creo que me va tocar a mí ir hacia el sur ejem, ejem... ¬¬

Por otro lado está Marta Marmota, para mí la Marmo, que es la persona más rebonica que hay. Este verano le dije que mi casa era su casa y unos meses después ella me dijo lo mismo. La verdad es que me encantaría ir a Zaragoza a conocerla pero tardo tanto en decidir cualquier cosa que al final me pasan los días. La Marmo conoció al Pibe, otro bloguero de Zaragoza o Zaraguaya como dice él. El Pibe me cae bien y el otro día vi en su blog que había escrito una entrada sobre mí. Me lanzaba una invitación en toda regla para que les hiciera una visita a él y a la marmotilla. Así que creo que tarde o temprano iré a Zaragoza y me va a venir estupendamente porque he pasado por una mala racha. Pero lo mejor de todo es que por fin los conoceré.

En fin, a veces esto de internet es mejor de lo que pensaba...

martes, 13 de enero de 2009

Año nuevo

Lo bueno de estrenar año también es estrenar agenda.
Primero fue Mafalda, luego Maitena y este año le ha tocado a Liniers.

Y ahí es donde me apunto todo lo que tengo pendiente por hacer: mandar una cosa a la marmota, otra a un cactus y otra a la suburbia... Entre otras muchas cosas... desafortunadamente para mí aún no han inventado una agenda que me pegue capones, en cuanto la hagan me la compro ¬¬

sábado, 10 de enero de 2009

martes, 30 de diciembre de 2008

Balance y descuelgue

No suelo hacer balance del año. Me resulta una tortura. Eso sí, cada 1 de enero me marco unos propósitos en una libreta especial para ello. Siempre acaban olvidados en un cajón. Evidentemente nunca los cumplo. Este año he tenido de todo. Cosas buenas y cosas muy malas. Mi vida no suele cambiar de un año para otro. Vivo en un estado de estancamiento perpetuo, o al menos eso es lo que me parece. He leído bastantes libros, algunos me han hecho llorar y otros me han enganchado hasta acabarlos en una noche. Quiero ser tortilla y Hasta las huevas han tenido bastante éxito, diversos premios incluídos, cosa que me alegra porque me salpica. En realidad yo no hice nada pero al menos creo que di el apoyo moral necesario, algo es algo. Me encontré a gente interesante por el camino que luego resultó no ser tan "súperchachidelamuerte". Otras personas me animaron a continuar con lo que hago porque les gusta mi trabajo. Gracias. También empecé mi andadura por la radio y aún sigo en ella. Así que por una parte me di cuenta de que a veces soy capaz de hacer cosas por mi propio pie. En marzo me dieron una mala noticia que se convirtió en pesadilla y se alargó hasta septiembre. Septiembre, el peor mes de todo el año. Hay días en los que me da por revivir cosas del pasado y entonces no puedo parar de escribir, sobretodo si son recuerdos de la infancia. Y como una niña me lo pasé en el Circo de los Horrores, cada vez que recordamos los gritos que pegué nos partimos de risa. Ha sido un año de sequía en cuanto a conciertos se refiere, pero lo peor de todo fue tener que devolver las entradas de Lou Reed. Al menos tuve la mejor fiesta de cumpleaños que yo recuerde en mucho tiempo y encima estrenando casa con paredes!! (de alquiler, claro). En la casa nueva me encontré con inquilinos tan majos como Juanita y Vicente y otros tan horribles como las dichosas tijeretas... Pero si algo no cambia nunca nunca, es la facilidad que tengo para distraerme con una mosca. Otra de las cosas buenas es que he solucionado mis problemas con las jaquecas. Y a pesar de todas las crisis existenciales que he tenido, este año han sido muchas y de las gordas, creo que he tomado una decisión y empiezo a ver con claridad. Ya veremos cuánto me dura! Me he enamorado de Granada y de alguna que otra canción. Porque eso sí, para la música siempre saco algo de tiempo (igual que para echarme alguna partida a los vídeojuegos ^^)

Ha sido un año bastante normal pero siento que últimamente los años empiezan a ir mejor. Siempre lo he dicho, tengo buen humor, qué se le va a hacer, me sale natural. También espero que para el año que viene pueda conocer más gente (sobretodo algún bloguero!).

El otro día Pepín Blanco dijo "estamos mal pero menos mal que estamos". No sé por qué se meten tanto con él por lo que dijo, a mí me parece lo más inteligente que ha dicho en mucho tiempo... Así que en definitiva a todos los que pasáis por aquí os deseo un Feliz Año y sobretodo que sigáis estando. Y cuidado con las uvas que son muy traicioneras. Yo igual no las tomo, pero no porque me vaya atragantar. Es que estoy a dieta y me estoy poniendo buenorra :)




lunes, 29 de diciembre de 2008

viernes, 19 de diciembre de 2008

La dieta bien, gracias.




Nunca he sido una persona flaca, tampoco es que estuviera gorda. En realidad no es una cosa que me importe demasiado. Lo que sí que me fastidia es ir a sitios normales para comprar ropa y que no hayan tallas. ¿Por qué no hacen tallas XL en Zara y todos los sucedáneos de esas tiendas? ¿Por qué la talla L sigue quedándome pequeña? Porque nunca voy a esas tiendas a comprar ropa, mi estilo es más... zarrapastroso, que ya me vale la verdad pero esa es otra historia. Pero en tiendas como Natura (que ahí siempre me gusta todo) hay tallas grandes, de hecho a veces la L me queda hasta grande. Una vez no salía de mi asombro porque me compré un vestido talla S, talla S!!! Entonces no soy yo, son las tiendas. Mi cuerpo no se hincha cuando entra en Zara, es Zara la que hace las tallas amorfas. Una vez una dependienta me miró de arriba a abajo y me dijo que allí no encontraría ropa de mi talla. "Ah vale, no sabía que las tablas de planchar hablaran" Qué bien se gana el sueldo la gente!

El caso es que ahora estoy a dieta. Así que dentro de unos meses entraré a Zara y podré ponerme cualquier trapito y le diré a la dependienta estúpida que me saque esto, me traiga lo otro y cuando me haya probado todas las camisetas de la tienda le diré "ahora las doblas todas que no me llevo nada". En realidad no tengo tan mala sombra así que este último párrafo olvídalo.

Me pongo a dieta porque empezaba a parecerme a Jabba el Hutt. Me han prohibido comer: patata, arroz, pasta, aceite y evidentemente todo lo que lleva azúcar. Tampoco puedo beber alcohol ni comer queso. El dulce en realidad me da igual pero el queso... Si soy una ratona!! Y como lo estoy cumpliendo todo a rajatabla ya me he quitado unos cuantos kilos. El peso más pesado que más me pesa es mi madre. Con todo el amor del mundo lo digo. Pero como son las madres!! Todos los días me llama para preguntarme: Lolita qué tal la dieta. Bien mamá. No te la saltes eh. Que no me la salto mamá. Es importante que te lo tomes en serio. Que sí mamá. Te lo notarás en la ropa no? Sí, ya se me ha caído una teta, me falta la otra. Ay, qué tontita eres...
Siempre le digo eso a mi madre y siempre me contesta lo mismo: pero qué tontita eres. Además de ser tontita soy una bruta, pero es mi madre, tengo confianza para soltarle burradas... Se las suelto hasta a mi abuela pero siempre se ríe también. Supongo que es por ser yo. Soy la graciosa de las nietas y me aprovecho de eso. Ya me gustaría ser por un día la guapa!

¿Y ahora en vacaciones qué? La semana que viene la tengo repleta de comidas familiares. Menos mal que no me gustan los ferrero ni los turrones. Ahora que como me pongan un plato de queso en frente no respondo de mis actos!! Menos mal que me encanta la verdura, porque básicamente es mi nueva alimentación. De todas formas, espero ser pronto yo otra vez... (y así comer queso)

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Si huele a "quemao" soy yo

Es lo mejor cuando llega el invierno. El calor del hogar. Qué gusto da aplatanarse en el sofá después de comer y estirar los pies al lado de la estufa. Y aquí es donde viene el peligro. Y aquí es cuando lanzo mi consejo que no vale nada... Nunca te quedes dormido con las zapatillas pegadas a la estufa porque la goma de la suela se derrite y se convierte en una pasta pegajosa que resulta imposible despegar de la alfombra... Y si la alfombra no es tuya, que es de tu madre, es preferible quemarte los dedos de los pies que al menos lo notarás antes y te ahorrarás una tragedia. Y nada más por hoy.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Olivos


Recuerdo a mi abuelo que siempre estaba preocupado por sus olivos. Por estas fechas siempre se iba al pueblo a hacer la recolecta. En el campo también tenía olivos así que muchas veces nos quedábamos todas las nietas a dormir en el campo y él nos despertaba pronto para que le ayudáramos a recoger. Era un poco tostón porque siempre hacía frío y se te congelaban los dedos, además, había unos bichitos minúsculos que picaban muchísimo. Pero por otra parte era divertido hacerlo con todas mis primas. Extendíamos unas redes por el suelo y cada una iba con su barreño recogiendo las olivas que caían de las ramas. Todas queríamos subirnos al olivo con un palo para golpear las ramas más altas. Mi abuelo no era muy compasivo que digamos, si teníamos frío nos fastidiábamos. Siempre nos decía que en la escuela no nos enseñaban a sobrevivir y le parecía muy triste que muchos niños de hoy en día no hayan visto una vaca o un cerdo en su vida.

Es el primer invierno que pasamos sin mi abuelo, y ahora que él no está ¿quién cuidará sus olivos?

jueves, 11 de diciembre de 2008

Grunge is not dead

O al menos hoy lo he resucitado por un rato...

Aún recuerdo el palo que me llevé cuando a los 14 años me enteré de que Kurt Cobain se había metido una bala en la cabeza. Realmente si ahora lo pienso, qué mala influencia para una niña como yo. Porque la adolescencia es muy jodida, pero algunos la llevan mejor que otros. Si en la infancia somos esponjas que absorvemos todo lo que está a nuestro alrededor imagina lo que somos en la adolescencia, los bichos más raros del planeta. No somos ni mayores ni pequeños, estamos en mitad de todo. El cuerpo nos cambia. Yo lo pasé fatal. De la noche a la mañana pasé de ser una bolita con gafitas y coletas a tener un pecho enorme y caderas. ¿Y ahora qué hago con esto? Fue lo que pensé. Pues intentar disimularlo... aunque no coló porque mi clase era un hervidero de hormonas alteradas.

El caso es que cuando eres adolescente debes pertenecer a alguna tribu urbana o la llevas clara para sobrevivir en la jungla de los quinceañeros. Y como siempre llego tarde a todas partes y nunca me entero de nada me quedé fuera. Mi universo y yo y luego el resto. Y es que había descubierto el grunge, que era casi como una forma de vida. Y mi madre disgustada porque iba totalmente desarrapada. Y casi se cae de culo cuando mi hermano pequeño de dos años le dijo: "de mayor quiero ser como Lolita, vagabundo".

A todas horas desde mi habitación se escuchaba Nirvana a todo volumen. Y a mi padre no le hacía mucha gracia que tuviera pósters de un tío muerto que cantaba "Rape me" (Viólame). Y yo le contestaba que las letras de Prince eran mucho peores. Una vez intenté traducir una de Prince que me encantaba y decía algo así como: "hazme una paja en el coche de tu padre, oh sí, oh sí, nena". Al final a todo el mundo le acabó gustando Nirvana y acabé poniéndolo en el equipo de música del salón, que ahí sólo se ponían los buenos...

Así que esa fue mi época dorada. Camisas de cuadros, pantalones rotos y una gran incertidumbre sobre el futuro (bueno, esto último me perdura). Y la época grunge terminó cuando cumplí los 18 y llevaba desde entonces sin escuchar Nirvana. Y hace dos días me dio el venazo de escuchar el In Utero. Y ayer fui a casa de mis padres a revolver mi armario y en el fondo del fondo estaban mis discos de Nirvana. Y mientras escribo lo tengo al máximo volumen. Y había olvidado cuánto me gustaba "Very Ape". Y es extraño porque al escucharlo después de tanto tiempo estoy teniendo las mismas sensaciones que tenía entonces. Igual es que no he madurado, aunque prefiero decir que en realidad, no he cambiado tanto...



martes, 9 de diciembre de 2008

Miedo al zumbido de los mosquitos

Vale, es el título de un disco de Nacho Vegas (muy bueno por cierto), pero también es lo que sufro durante las noches que dura el verano... y... ¿en diciembre también hay mosquitos? Pues parece que sí.
Yo pensaba que mi infierno había acabado hasta el mes de junio pero anoche escuché un ruidoso zumbido alrededor de mi oreja. Da igual haga lo que haga, el mosquito siempre me acaba picando y me da terror que el bichejo se meta por mi oído y acabe viviendo en mi hemisferio derecho del cerebro, que creo que es mi hemisferio dominante.
Una vez ya se metió en mi oído y fue horrible, chillaba sin parar así que aconsejo mucha calma en esas situaciones. Eché una gota de alcohol en mi oreja y al cabo del rato el mosquito apareció muerto en mi almohada. Coma etilíco parece que fue.
A veces escucho zumbidos y a veces no, lo que demuestra mi obsesión desequilibrada por este tema. Me levanto de un salto y enciendo la luz... pero no ha sido un mosquito sino una moto que pasaba a lo lejos.
La primera opción es gasearlos pero es como muy de dictador europeo, además tendría que abrir las ventanas y así podría entrar un ejército vengativo de chupópteros y es demasiado arriesgado. Así que al final opto por el método más primitivo... acabar con ellos a manotazos (total, las cucarachas las mato a pisotones). De hecho, tengo dos mosquitos pegados en la pared de mi habitación desde este verano (desde anoche son tres). Puede que sea una cochina, puede que no, seguro que lo soy pero esa es otra historia...
El caso es que yo oigo zumbidos casi todas las noches y no es cuando me acuesto sino cuando llevo ya casi cuatro horas de sueño profundo. Enciendo la luz y me pongo a buscar mosquitos... pero no los veo y esto me da más miedo aún. Apago la luz y vuelven a zumbar.

Y entonces desencadeno una noche infernal porque a mi el mosquito no me deja dormir y entonces empiezo a resoplar. Y para encender la luz tengo que aplastarle la cabeza a mi parte contratante así que para él yo soy peor que una plaga de mosquitos. Pero tengo un lema poco compasivo: si yo no duermo aquí no duerme ni dios, se podría resumir así...

¿Habrán evolucionado los mosquitos a una nueva especie inteligente?
¿Tendrá razón mi madre cuando me dice que escucho la música demasiado fuerte?
¿Vivirá un mosquito en mi cerebro y no me he enterado?
¿El zumbido que oigo por las noches será el fantasma del mosquito que hay pegado en la pared? Si fuera ese el caso, ¿Sería un buen guión para una peli de terror?
¿Dejaré algún día de sentir miedo al zumbido de los mosquitos?

sábado, 6 de diciembre de 2008

Los nanos (1ª parte)

Mi hermano es muy tímido. Siempre me ha preocupado que no quisiera relacionarse. Cuando habla se tapa la cara. Luego pensé que se le pasaría con el tiempo, como a mí. Aún sigo siendo muy tímida así que no voy a presionar a nadie...

Ahora está en la calle jugando con mis vecinos. Se escucha el típico jaleo de seis chavalitos jugando a lo primero que les viene a la cabeza. Y de entre todas esas voces destaca una. Es la de mi hermano que grita: ¡Capitán, estamos aquí!

Qué alivio. Aunque parezca mentira no conocía esa faceta de mi hermano porque nunca lo había escuchado jugar con otros nanos. Y me alegra saber que ahora que parece que el mundo crece más rápido y que casi es tan alto como yo, Edu todavía es un niño.



miércoles, 3 de diciembre de 2008

Avestruz

Últimamente no actualizo. Y no es por no tener nada que contar porque en realidad, cualquier tontería que me pase me sirve para una entrada de blog. Puedo contar la primera y última vez que fui a IKEA para comprarme una mesa roja, o como llevo la dieta, o cualquier historieta del colegio... pero no cuento nada porque soy un avestruz.


Ahora mismo mi posición es esta. Cuando me atreva a sacar la cabeza y me quite toda la tierra de la nariz y las orejas ya veremos qué pasa... Mientras tanto, así me quedo. Si alguien me ve puede pegarme una patada en el culo, que sé que la tentación es demasiado grande como para resistirla.

viernes, 28 de noviembre de 2008

La malagueña

Hoy estoy en plan chingona porque en el otro blog he hablado de la banda sonora de una película de Robert Rodríguez y ahora voy a hablar de una versión que hizo con su grupo. Se trata de la malagueña, canción mexicana de Pedro Galindo y Elpidio Ramírez. Mira que me gustan los mariachis...

El primer vídeo es la canción original (o eso creo). Pero me quedo con la versión de Rodríguez sin dudarlo (el segundo vídeo).





miércoles, 26 de noviembre de 2008

Placeres prohibidos

Los ojos se me salen de las órbitas. Comienzo a salivar nada más verla, curvas perfectas. Por no hablar de su perfume, ese olor que desprende y me provoca. Y la deseo con todas mis fuerzas, quiero tocarla y saborearla con todos mis sentidos. Y justo cuando alargo la mano haciendo caso de mi instinto animal siento el golpe de la culpabilidad personificado en mi madre:

"Lolita, ¡¡la dieta!!"
"¿Pero por qué tienes que hacer magdalenas?"

lunes, 24 de noviembre de 2008

Lailolá

Hay cientos de versiones de la canción de Lou Reed "Take a walk on the wild side" pero ninguna supera la versión de Albert Plà "El lado más bestia de la vida".



lunes, 17 de noviembre de 2008

Stagger Lee

Después de tanto drama no viene mal un poco de música. Aunque Stagger Lee sea "un hijoputa malvado que llena de plomo las cabezas de la gente con su colt 45". Me encanta esta canción, me encanta el sonido del bajo, me encanta el baile de Nick Cave, su voz y su cara.



miércoles, 12 de noviembre de 2008

Demasiadas razones para odiarme...

Las decisiones importantes siempre se toman en mal momento y yo soy de esa clase de personas que tienen muy pocas cosas claras en la vida. Soy indecisa y además no tengo agallas para hacer lo que quiero hacer.

De pequeña quería ser corista de Bob Marley, en serio puedo dar tonos muy agudos. Pero luego me di cuenta que el querido Bob había muerto y yo me miré en el espejo y soy más blanca que la leche. Luego quise ser bajista, pediría a mi familia que dejaran de llamarme Lolita para que me llamasen Kim (como las bajistas de Sonic Youth o Pixies), aunque en realidad me encantaba el sonido del violín, siempre quise aprender a tocar el violín pero nunca se lo dije a mis padres y ellos me apuntaron a natación. Cuando empecé a entrar en la adolescencia quería ser bióloga marina pero una vez me pinché con un erizo y ya desestimé la idea (es broma, es que siempre suspendía las asignaturas de ciencias).

No sé como estará la educación ahora pero antes había que elegir entre Ciencias o Letras para luego elegir una carrera acorde con tu futuro. Y de las Ciencias o Letras teníamos que elegir entre Puras o Mixtas. Escogí Letras Puras animada por mi profesor de Literatura aunque la psicóloga del colegio intentara disuadirme para que me cogiera Mixtas porque las matemáticas son muy importantes. "A mí las matemáticas me la comen de canto" eso fue lo que pensé porque si le digo eso a una psicóloga en un colegio de curas me la cargo. Cuando quiero soy una ordinaria ya lo sé. Algún día contaré la historia de cuando le levanté la falda al Cristo de la iglesia para ver si le habían puesto pene o "el azote de los dioses". Me pillaron pero eso es otro tema...

El caso es que las letras puras se me daban de maravilla. Historia del Arte, Lengua, Literatura, Latín, Griego... Estaban todos como locos para prepararnos para la selectividad y todos mis compañeros ya sabían que carrera elegir. Yo me agobiaba nada más pensarlo. Me parecía un drama. Hasta que un día mi tutora me llamó a su despacho y tuve la conversación más sincera e importante. "Dentro de unos meses tenéis la selectividad, ¿sabes ya qué carrera elegir?" "No lo sé, me gustan muchas cosas pero no hay carrera específica para ello" "¿Qué es lo que te gusta?" "Escribir" "Ahá, mira Lola te voy a ser sincera. Estamos de reuniones y todos los profesores están muy contentos contigo. Dicen que destacas muy por encima de la clase. Todos vemos en ti una filóloga en potencia". Pues claro!! Filología!! ¿Cómo no se me había ocurrido nunca? Me encantaba hacer los análisis arbóreos de Lengua, siempre salía yo a la pizarra y cuanto más complicada era la frase y más larga mejor. Era todo un reto y nunca fallaba. El griego se me daba estupendamente pero sobretodo el Latín. Ese año dábamos la Eneida de Virgilio, que era poesía y estaban todas las palabras descolocadas. La profesora nos mandó la versión latín-español pero yo me la compré sólo en latín. Sin notas a pie de página ni la traducción. Me propuse traducir la Eneida entera en lo que duraba el curso. A veces me quedaba hasta las tantas de la madrugada investigando cuando algo no me salía. Los compañeros de clase pensaban que era una pelota pero a mi me daba igual. Había encontrado algo que me apasionaba y por fin me sentía feliz. Después de tanta incertidumbre tener algo claro me hacía sentir entera. Se burlaban de que me gustara tanto una lengua muerta. Pero la profesora estaba encantada de verme, ella no creía que yo le hiciese la pelota porque notaba que a mi me gustaba, incluso me dijo que igual en unos años podríamos ser compañeras de trabajo... Un día que falté al colegio una de mis amigas me llamó para decirme que el profesor de Literatura había hablado muy bien de mí en clase. Había dicho que era la única que había sacado un 10 en el comentario de texto. Que escribía estupendamente y que mis conclusiones le habían impresionado. Por supuesto lo leyó en voz alta y media clase se rió. Entonces él dijo que yo era una persona muy apasionada y la armó. Porque al día siguiente ya circulaba el rumor de que me tiraba a mi profesor de Literatura. Cómo deseaba acabar el curso para no ver a ningún imbécil más. De hecho a algunos les dije todo lo que pensaba de ellos. Gente que se supone que era mi amiga y que salía en mi pandilla... Ahora a veces nos hemos visto en el autobús y ni nos hemos saludado. Pero eso también es otro tema.

Al final nunca estudié Filología. Ahora podría estar dando clase en un instituto y mandando a todos que leyeran "San Manuel Bueno Mártir" de Unamuno pero llevo años haciendo una carrera que detesto. Joder, me he convertido en San Manuel Bueno Mártir, el cura que ha perdido la fe pero que pide a todos que recen...
Me fui a Valencia a estudiar Psicología. Soy ingenua, indecisa y no tengo agallas. Mucha gente me dijo que estudiando filología me moriría de hambre, que no tenía futuro y yo me asusté. Creía que para ser profesora debía de estudiar magisterio nada más. No sé por qué escogí Psicología pero sabía que me quería ir. Influyeron muchos factores que ahora no voy a explicar. Pero no terminé ni el primer año y me vine para Alicante y me puse a trabajar en un McDonald's hasta que empezara el nuevo curso. Y en vez de meterme a filología qué hice, pues meterme en Trabajo Social, una carrera de tres años en la que he perdido la cuenta del tiempo que llevo. Parece que llevo una vida entera ahí. Este año estuve a punto de dejarla. Fui a la Facultad de Filosofía y Letras para apuntarme a Filología pero no me atreví a hacerlo. Iba a hacerlo además sin consultárselo a nadie pero no me parecía justo no contárselo a mis padres, además son los que me pagan la carrera por my triste que suene. Así que fui a decírselo a mi madre. Soy una llorona así que medio llorando se lo solté. "Odio mi carrera. Quiero dejarla y estudiar algo que me guste" Eso fue lo que le dije. Pero las cosas no son tan fáciles. Y yo soy de las que necesitan más que un empujón una colleja. Si mi madre me hubiera dicho "hazlo" no lo hubiera dudado tanto. Pero me dijo "¿no es muy tarde para cambiar otra vez de carrera?" Eso me mató y que conste que sé que mi madre tiene razón. Benditas madres. Deseo tener un hijo para pasarme a eso de que "las madres siempre tienen razón".

Nunca he tenido nada claro salvo lo que acabo de contar. Y es lo único que soy incapaz de hacer. Y en vez de estar haciendo el dichoso proyecto de intervención estoy aquí escribiendo en un blog que puede ver cualquiera, como si mi vida fuera tan interesante como para que alguien se leyera esta entrada entera. Por cierto, si alguien se la lee le regalo una peonza. El problema es que me importa más bien poco el proyecto de intervención. Esta semana me ha pasado lo mismo. Me pongo en el ordenador para empezarlo, abro el word, los apuntes y sólo consigo escribir "PROYECTO DE INTERVENCIÓN". Porque giro la cabeza y veo que en mi ventana se ha posado un escarabajo alado gigante. Y ya la he liado. Me levanto para hacerle una foto y cuando me vuelvo a sentar en la silla cierro todos los programas y me pongo a escribir un microrrelato. Y después de esa historieta se me ocurre una frase ingeniosa para el programa de radio del viernes. Y me la tengo que apuntar para que no se me olvide. Y me río con mi ingenio y pienso "coño, esto sería una buena frase para comenzar un monólogo" Y entonces intento escribir un monólogo pero no me gusta como queda y le doy a suprimir. Y luego me pongo a diseñar los perfiles de los personajes que he pensado para otra historia. Y entonces se hace de noche y llega mi parte contratante de trabajar y me pregunta por mi día y yo me hago la loca y sin mirarle a los ojos le respondo muy flojito "he empezado el proyecto de intervención" y en seguida cambio de tema pero en mi cabeza la voz interior me grita: "Joder pero qué te pasa!". ¿Por qué hago estas cosas en serio? No tengo valor para decir "el proyecto de intervención me la come de canto" sí sí vale soy ordinaria ya lo sé. Y ahora encima estoy en la radio haciendo algo que me gusta y me divierte. Y dedico más tiempo a preparar los cinco minutos en la radio que a diseñar el proyecto de intervención. Y en la radio ni siquiera me pagan. Lo hago por amor al arte aunque el amor al arte no me ayude a pagar el alquiler. Y un día hice una presentación de mi blog de cine para el club de la esquina y creo que la gente se lo pasó muy bien. Y me tiré días escribiendo un guión para prepararlo y aunque hubiera visto un burro volando en mi ventana no me habría levantado de la silla. Y muchos me preguntan si soy guionista o estoy estudiando cine y yo siempre digo que no, que estoy haciendo Trabajo Social. Y claro, omito eso de que odio mi carrera pero es que ya no aguanto más. La otra tarde me la pasé llorando por este tema, supongo que también influye que tengo la regla y no puedo comer chocolate porque estoy a dieta, el caso es que lloraba como si el médico me hubiera dicho que me quedan treinta días de vida. Menos mal que Jim Morrison me anima un poco. No, no me anima nada porque él hizo lo que le dio la gana y canta con pasión y yo no hago lo que quiero por algún motivo que desconozco...

A veces me gustaría despertar y descubrir que aún tengo 17 años y la oportunidad de empezar de nuevo. Cuántos errores cometí por dejar que otros tomaran las decisiones por mi. Tengo 25 años y me siento estancada, como si aún estuviera pagando las consecuencias de hace tantos años. Sé que algo he avanzado pero antes me dirigía a un castillo de marfil y ahora sólo hay ruinas. Desde fuera puede parecer una chorrada. De hecho si alguien me contara esta historia yo lo animaría para que dejara lo que está haciendo para hacer lo que realmente quisiese. Ahora sólo me apetece darme un cabezazo contra la pared.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Veo veo... mamoneo

Hay canciones que con esccuhar los primeros acordes te inyectan una ración de energía. Me pasa con muchas pero sobretodo con "Maneras de vivir" y "El oportunista" de Leño. A Rosendo le he visto varias veces en directo en el ViñaRock, casi casi va todos los años, y siempre me lo he pasado muy bien en sus conciertos. Hacía tiempo que no me ponía sus discos y hoy me he acordado del cd "Veo, veo... mamoneo". Igual que a mi me activaban las canciones que he dicho antes a mi hermano pequeño le gustaba la canción "Masculino singular", que voy a poner ahora. Él era pequeñito, creo que tendría 5 años o así y cada vez que me la ponía en mi habitación él movía el culete al ritmo de la música y como no se sabía la letra sólo cantaba la primera palabra de las estrofas. Así que se pasaba todo el día cantando: picaporte, berberecho, solomillo...

Qué grande Rosendo, que hace cantar a varias generaciones...



martes, 4 de noviembre de 2008

La peste

Hace unos meses que fui a pasar un fin de semana a Granada. Fui con mis hermanos y mi parte contratante. A mi hermana le gustaría irse a vivir allí pero no se decide así que ella iba en plan guía turística... Dos días se pasan volando así que no pude hacer nada de lo que tenía planeado pero mejor, porque eso significa que tendré que volver :)

El caso es que acabé de los puestecitos hasta el moño. Muy bonito todo sí, pero con ver dos puestos es suficiente. El tercer puesto era exactamente igual al primero y así sucesivamente. Y mi hermana como una loca probándose los mismos pantalones en todos los puestos... Me compré unos pendientes y ya era feliz pero todos me insistían en que me comprara algo más. Yo decía "es que si saco el monedero ya no paro porque me gustan muchas cosas". Con tal de ahorrar algo pues me aguantaba. Y todos "Venga Lola, cómprate algo más, si no pasa nada". ¿No pasa nada? Como necesitaba un bolso me compré uno, de esos de "cuero", de color rosa, muy mono. 17 eurazos que acabé gastándome.

Pues el bolso ahí lo tengo sin usarlo. Menuda peste que echa el cuero o lo que sea eso. He hecho de todo. Lo he tenido al aire varios días, le he metido granos de café, lo he restregado con bicarbonato y nada. El bolso sigue oliendo a mierda de camello. Sólo me faltaba ir a clase con eso, si no hablo con nadie imagínate que llego a la universidad en plan bomba fétida humana...

Soy idiota por dejarme convencer tan rápido. Y la próxima vez que vaya a comprar algo así iré con la nariz despejada...

viernes, 31 de octubre de 2008

Cómo me gusta el camello

Me encanta Jonathan Richman. Lo descubrí hace poco y desde entonces no paro de escucharlo y molestar a los demás con su música. Puse su último disco en el coche y el resto de gente acabó enchufando su ipod. Pero me da igual. Ya puse un vídeo de él que hoy vuelvo a poner y añado el de Egyptian Reggae. Me hace mucha gracia el camello, igual un día aparezco así por la calle...




martes, 28 de octubre de 2008

Exagerada, sí y qué más

¿Os acordáis de mi lagartija Juanita? Cuando contaba que este verano me quedaba embobada mirándola y todo eso. Hace tiempo que no la veo, creo que me ha abandonado por la fachada de mi vecino, o quizás se la ha merendado un lindo gatito. Bien, pues Juanita se ha ido pero ha venido Vicente.


Vicente es un saltamontes. El saltamontes más grande que he visto nunca, pero le da pereza saltar. El tío va andando por la barandilla de mi balcón más tranquilo que nada. Lo vi de casualidad, en realidad creo que él me vio antes a mi. Los dos nos quedamos quietos mirándonos y esperando a ver qué pasaba. A los 5 minutos se cansó de mi cara y empezó a escalar. Yo no me cansé de él y me puse cómoda a esperar que saltara e hiciera piruetas. Él no saltó y a mí se me quemó la sopa. Es lo malo de ser tan dispersa...


Ah sí! ¿Y os acordáis de la invasión de tijeretas que tenía? Pues aún sigue. Luego la gente se burla de mi, incluso algunos me dicen que exagero... Pero amigos yo no veo tijeretas donde no las hay, es que las veo por todas partes!! Y os pongo como prueba esta foto que le hice a una y que por casi me mata del susto... Cogí la peli de "Cortina rasgada" de Hitchcok, la cual me pareció un rollete la verdad pero ese es otro tema. El caso es que a la mañana siguiente cuando fui a devolverla había una tijereta dentro. Yo no la metí ahí, será que se están volviendo intelectuales para equilibrar un poco mi estupidez humana...

viernes, 24 de octubre de 2008

Cuando pensaba que no quedaban esperanzas...

volvieron todas, llamaron a mi puerta y me pegaron un tortazo


autobombo: hoy vuelvo a la radio tras pensar que no contarían conmigo... y vaya que si cuentan, una vez a la semana y en directo ^^ yiiiiiiiiiiiii

domingo, 19 de octubre de 2008

I Don't wanna grow up

Tom Waits escribió esta canción que publicó en su álbum "Bone Machine" en el año 92. El videoclip lo dirigió su amigo (y uno de mis directores preferidos, sí, sé que digo muy a menudo esta frase pero esta vez es verdad) Jim Jarmusch quien a su vez un día dijo “de no haber existido los Ramones probablemente no hubiese hecho ninguna película”. Los Ramones versionearon la canción de Waits en su disco del 95 "Adiós Amigos!" y el triángulo se cierra con el tributo a los Ramones en el año 2003 con un disco llamado "We're a happy family" donde en la antepenúltima canción Tom Waits hace una versión de los Ramones con la canción "Return of Jackie & Judy". Canción que por otra parte, la ha incluído en su último cd "Orphans", más concretamente en el tercer disco llamado "Bastards".

Todo esto lo acabo de decir a carrerilla y sin respirar así que espero no haber causado líos...

Well when I see my parents fight
I don't wanna grow up


When I see the 5 o'clock news
I don't wanna grow up



jueves, 16 de octubre de 2008

Fobias

Soy un insecticida humano. Mato de todo, sólo si invaden mi territorio. Cucarachas, hormigas, mosquitos. Nada se resiste a los pisotones y manotazos de Lola. Incluso podría enfrentarme a bichos mayores como ratas y serpientes. Puedo con todo! Y ahora es cuando cuento mi secreto. Me dan terror las tijeretas. Sólo de verlas se me pone la piel de gallina. Y cuando ellas me ven a mí y levantan su abdominal para vacilarme con sus tijeras salgo corriendo. El miedo es algo irracional. Y yo soy irracional por naturaleza. Lo siento, soy culpable.

Prefiero ser devorada por un oso a que una tijereta me de un picotazo. A veces rozo el patetismo, lo sé. Una vez me picó una y duele. También me picó una escalopendra, era naranja brillante y desde ese día no soporto ese color. También me picó una araña en el cuello y parecía el hombre elefante durante una semana. Y avispas, lo normal. Incluso un abejorro con pelos puso tanto ahínco en picarme que se le quedó medio culo incrustado en mi mano y el médico me lo tuvo que quitar con pinzas... Dramatismo absoluto.

El caso es que he subido al tejado a tender la ropa y ahí estaba. ¡Una tijereta con el culo levantado! Ha sido fácil acabar con ella... lo que no sabía es que iba a enfrentarme con cuatro más. Demasiado para mi. Lo he pasado fatal. Me han empezado a caer chorretones de sudor frío y he empezado a hiperventilar, lo mismo que hago cuando voy a que me hagan análisis de sangre. He matado a una de un pisotón pero ha resucitado y cuando he levantado la vista, había otra en la ropa interior que acababa de tender.

He bajado corriendo, aterrada, y he cerrado todas las ventanas. Además vuelan, dato que no conocía. Yo sólo digo una cosa, como la ropa no baje sola y se meta en el armario yo no pienso subir a recogerla... el miedo es irracional... y yo más!

miércoles, 15 de octubre de 2008

Broderies

  1. Bordado. // Adorno de un tejido o una piel con cosidos hechos en relieve.
  2. Cotilleo. // Difusión o narración de chismes entre varias personas.
  3. Reconstrucción quirúrgica del himen para simular la conservación de la virginidad.
  4. Título original francés de Bordados, de Marjane Satrapi.
Mientras los hombres duermen la siesta, las mujeres airean el corazón


¡¡ Altamente recomendado !!

domingo, 12 de octubre de 2008

Jugando a ser Dios

¿Alguien ha jugado ya al Spore? Porque yo me muero de ganas de crear mi propia tribu en mi propio universo. Sí vale, soy una viciada pero ahora he mejorado mucho porque al menos he conseguido ser persona, un poco zombi pero persona al fin y al cabo.


Mi gran afición por los videojuegos viene desde la Gameboy. En realidad desde el Spectrum, ese gran ordenador que tardaba toda una tarde en cargarse, pero no pasaba nada porque también me entretenía inventado canciones con el ruido que hacía la cinta: piiiiiiiirriiiipiiiiiii eeeeeeeee

El caso es que Mario Bros fue mi héroe por algún tiempo. Mi primo y yo, que éramos casi como hermanos, nos pasábamos los fines de semana jugando a una Nintendo pirata, de esas que tenían 120 juegos instalados en la memoria... Y mis vecinos tenían la SúperNintendo que eso ya eran palabras mayores. Y yo no sé como lo hacía pero era buenísima a cualquier juego. Siempre ganaba y descubría un montón de trucos. En vista del éxito y de mis buenas notas mis padres decidieron comprarme una consola. Aún recuerdo el día que me lo dijeron, casi lloro. Salí a la terraza y me puse a gritar. Y además la Mega Drive! Con el Sonic, qué majo. Otro primo también la tenía así que nos intercambiábamos los juegos.

A partir de ese día los Reyes Magos siempre traerían videojuegos... Y como me gustaba mi Super Street Fighter II Turbo. Un día decidí no acostarme hasta que me lo pasara. Una noche entera sin dormir y haciendo kames con Ryu. Mereció la pena aunque mi dedo gordo se quedó en carne viva y no pude jugar en una semana. Lo bueno es que en mi casa siempre estaban mis vecinos así que casi nunca jugaba sola.


Luego llegaron los juegos de ordenador... Puedo hacer vida normal, quiero decir que casi nunca me he dejado las cosas que tengo que hacer (digo casi nunca) por jugar. ¿Y de dónde saca el tiempo para jugar una chica tan ocupada como yo? Pues del sueño, dormir 8 horas es de pringados (léase con tono irónico) Así que hubo una temporada que me acostaba a las tantas de la madrugada para poder jugar al Age of Empires. Para el tema de los juegos soy muy ambiciosa, ojalá fuera así para todo, ahora podría ser Presidenta del Gobierno y todo... Siempre doy un golpe en la mesa y digo "esto me lo paso por cojones" Y hasta que no consigo pasármelo no paro. Estoy mal, muy mal.

Tengo una amiga que por lo visto aprovecha mucho el tiempo, o ha tenido una infancia rara, porque nunca ha jugado a un videojuego. De hecho dice que jugar a esas cosas es una pérdida de tiempo y que es de gilipollas. Entonces yo le dije que tenía ante ella a la persona más gilipollas del mundo (o sea yo). Y cuando estoy un tiempo sin jugar a nada descubro los Sims. Qué gran juego. Me encantan los Sims! Es como volver a mi más tierna infancia y jugara a mis Barbies pero virtualmente. Y tengo todas las expansiones y un universo Sim en mi portátil. Y ahora combino mis Sims con mis guerreros del World of Warcraft. Pero que nadie se preocupe por mi salud mental porque del WoW sólo tenía 10 días de prueba que se me están gastando ya así que mañana vuelvo a ser yo otra vez.

¿Y todo esto por qué venía? Ah sí, por si alguien había jugado al Spore...

viernes, 10 de octubre de 2008

Mis orejas no dan para más

Paso de estar escuchando siempre lo mismo a tener una pila de discos pendientes por disfrutar. Aún no he podido escuchar el nuevo disco de Enrique Bunbury "Helville de Luxe" (sí, me gusta Bunbury). Albert Plà también ha sacado nuevo disco, "La diferencia" y sólo he escuchado la canción de su nuevo vídeoclip. Me encanta Plà y tengo todos los discos que ha sacado. Es visceral y arriesgado y sus canciones me pueden hacer reir e incluso sentir repugnancia pero me parece uno de los mejores artistas de nuestro territorio. El nuevo disco de Calexico, "Carried to dust" lo escucho todos los días, es grande! Y mi nuevo descubrimiento ha sido el de Adanowsky, hijo de Alejandro Jodorowski, que tiene un punto cabaretero que me encanta.

Y bueno ya está. Ya he terminado.

Actualización: no sé como he podido olvidar que también tengo pendiente "La ley innata" de Extremoduro.




miércoles, 8 de octubre de 2008

Hasta las huevas

Sí, ya sé que esta entrada la he puesto también en el otro blog pero es la única manera que tengo para difundirlo. Bueno, pues después de "Quiero ser tortilla" llega a nuestros ordenadores "Hasta las huevas", segundo cortometraje de Citoplasmas (Irene Iborra, Eduard Puertas) para Veterinarios Sin Fronteras. Anselmo es un salmón que vive en cautiverio en una piscifactoría chilena. Harto de esta producción masiva, Anselmo cree que debe de hacer algo, está hasta las huevas!

Y recuerdo que "Quiero ser tortilla" se proyectará el 16 de octubre en la Seu Universitària de Alicante con motivo de la Muestra de Cine y Derechos Humanos. Ale.



domingo, 5 de octubre de 2008

Que el mundo se detenga... que quiero escuchar

Hace un par de años me encontraba yo limpiando mi leonera a fondo. Es uno de los problemas que tengo de tener tantas polleces en las estanterías, que me tiro un día entero para limpiar el polvo... El caso es que me pongo música en el ordenador mientras bailo con el plumero, el limpiacristales y les canto a todos mis nenes (de Lenore, de Tim Burton, de Futurama etc...) pero me pongo un grupo que me deja fuera de juego. Se trata de The Dresden Dolls. Empieza a sonar la canción Delilah y ahí, entre toda mi mierda esparcida por el suelo tengo que parar todo lo que hago para escuchar la canción con todos los sentidos. Y entonces no sé qué me pasa por la cabeza en ese momento pero me pongo a llorar. Termina la canción, me levanto y sigo limpiando. Y me siento feliz de haberme enamorado otra vez de la música. Porque escucho música de todo tipo y muy variada, me gusta la música, pero me gusta más cuando hago descubrimientos que me llegan hasta el fondo.

Y aprovechando que es domingo y no tengo nada que contar, voy a seguir con mi sección de Versiones y Perversiones que tenía abandonada. Y la versión de hoy es de los Dresden Dolls tocando War Pigs, de Black Sabbath.





viernes, 3 de octubre de 2008

El mundo es un pañuelo...

... y el mundo virtual, también.

Resulta que me he enganchado al WoW, es decir, al World of Warcraft. Y como es un juego en línea puedes hablar con la gente. Pues me he encontrado con mi hermana. No la veo casi nunca y hoy la veo en forma de elfa correteando por el mismo mundo que yo. Así que esta ha sido la conversación: "¿Lola?", "¿Sara?", "WooooooooW!!!"

Más que de elfos, la conversación ha sido de besugos. Aunque reconozco que nos hemos divertido matando alimañas juntas. Qué vida más rara, de verdad.



miércoles, 1 de octubre de 2008

Adiós Septiembre, piérdete en algún cajón

Por fin! No me lo creo, el mes de septiembre ha terminado y con él el verano. Aunque a diferencia de otros tantos septiembres, éste se caracterizará por no poder olvidarlo...

Para empezar, decidí ponerle remedio a mis jaquecas anuladoras. Fui a un neurólogo y la verdad es que pensaba que me iba a hacer alguna prueba pero sólo me mandó unas pastillas. Unas pastillas que sirven también para los enfermos de corazón así que los efectos de los primeros días fueron el azote del demonio... Soy como una abuelita, ahora me tengo que tomar tres pastillas al día durante 8 meses. Los primeros días me ahogaba porque me faltaba el aire y como bajan el ritmo cardíaco tenía la tensión por los suelos. Eso sí, hace tiempo que no tengo jaquecas y reconozco que soy una nueva persona. Estoy de mejor humor y más activa...

El primer día de septiembre murió mi abuelo. No fue ninguna sorpresa. Tenía cáncer y los médicos le dieron poco tiempo, cuestión de días decían. Pero la Parca la llevaba clara porque no fueron días sino meses lo que luchó mi abuelo. Y a pesar de tener tanto tiempo para mentalizarme no sabía que lo iba a echar tanto de menos. Después de un mes no puedo ir a casa de mi abuela sin que me lo imagine en su sofá vigilando al personal por la ventana.

Ah! Por cierto, suspendí el examen. Ese examen tan importante que tenía y por el cual me pasé todo el verano estudiando. No sólo eso. Entré a todas las clases, hice todos los ejercicios y participé en clase. El profesor se aprendió mi nombre y cada vez que lanzaba una pregunta y nadie contestaba me miraba a mi porque para eso era la empollona. Y me dijo: "no te preocupes que si luego te falta algo para aprobar yo te ayudo por todo el trabajo que has hecho este año". Es el típico profesor pasado de rosca que no se toma en serio su trabajo, que no tiene ni puta idea de dar clase y que te mira las tetas sin cortarse un pelo (y que además es concejal de urbanismo del pp) Todo un primor. Y por una pregunta, sólo una pregunta el examen se me va a tomar por culo. Y yo venga a llorar porque sé que me ha salido mal por una mala jugada del azar. Y lloro porque me sabía el 98% de los temas y me preguntan justo el 2%. Y lloro porque sé que estaba bien preparada y no lo pude demostrar. Y lloro porque esa persona es la que tiene que evaluarme y decirme que tengo que volver a cursar la asignatura. Y lloro porque al final me quedo con un 4 porque en la revisión de examen el susodicho profesor me dice que la asistencia a clase y los trabajos entregados no cuentan en este examen. Y mientras yo le hablo no paran de llamarle por teléfono por un asunto de unos caballos de raza...

Total que por unas cosas y por otras, este mes de septiembre me lo he pasado llorando. Y hoy, que es 1 de Octubre, he cerrado el grifo. Treinta días de lágrimas han sido suficientes. Hoy me levantado animada y me he partido de risa yo sola con una chorrada que he soltado en clase. Así que aviso a navegantes que por lo menos, por lo menos ya no lloro hasta que se me acabe el bonobús.


sábado, 27 de septiembre de 2008

Somos unos animales...

Correr. El caso es correr. Siempre para delante y sin mirar atrás. Un sólo tropiezo, una pequeña demostración de flaqueza y estás perdido. Y es curioso porque da igual en qué posición te encuentres. Si vas delante y corres más rápido que el de atrás puedes salvarte de ser engullido. Si vas detrás y corres más rápido que el de alante te salvas... de morir de hambre. Últimamente me siento así. A veces como el cazador, pero muy pocas. Casi siempre soy el pobre animal que hace de presa. Pero hay una diferencia abismal entre los animales y yo: a mi me cazan porque siempre me rindo antes de gastar el último aliento...




Tierra: la película de nuestro planeta

jueves, 25 de septiembre de 2008

El Sembrador de estrellas

Las estrellas crecen en la tierra. Concretamente en Lituania. Un viejecito muy amable lleva años sin dormir porque las siembra cada noche...

martes, 23 de septiembre de 2008

Otoño



Cambian los colores
y yo me quedo quieta
y me camuflo en el paisaje,
con un poco de suerte
me deshago como las hojas
que crujen al pisarlas


miércoles, 17 de septiembre de 2008

lunes, 15 de septiembre de 2008

*

después de tanto tiempo...

hoy he decidido cambiar

y al salir a la calle me han parado para preguntarme:

-¿qué es esa mueca tan extraña que te sale de la cara?

- no es una mueca, es una sonrisa

jueves, 11 de septiembre de 2008

Nada más que caídas...

Quieres, pero no puedes.
Cuando tu vida deja de ir en línea recta y se convierte en una espiral infinita, ¿qué haces?
Cuando sientes que la historia se repite una y otra vez... te sientes estancado y lo asumes. Te acostumbras a verte como a un actor secundario en una historia sin final.
Que digas que las circunstancias de tu vida sean inevitables no significa que sean naturales.
Te rindes, te acomodas... y te regodeas en tu propia mierda. Dejas de luchar, y dejar de luchar es perder. Y cuando pierdes te sientes solo. Pero no te equivoques, otros muchos están igual que tú, incluso peor. Pero siempre pensamos que somos únicos cuando fracasamos.
Te bloqueas.
Te anulas.
No quieres ser tú. No quieres la vida que llevas. No te reconoces.
Quieres cambiar de actitud. Levantarte con fuerzas por las mañanas para afrontar un nuevo día que es igual al de ayer. Deseas relacionarte con todos, incluso con la vecina de arriba que te cae tan mal. Pero la realidad es otra. Te cuesta levantarte por las mañanas y quieres que llegue la noche para meterte otra vez en la cama. Para cambiar de actitud tiene que cambiar tu vida... o para que cambie tu vida tienes que cambiar de actitud??
Ya has vuelto a caer en la espiral diabólica.
No desesperes.
Esta vez la has cagado pero bien. Sabes que nadie va a ayudarte y aun así has metido la pata hasta el fondo. Tienes un historial de equivocaciones bastante amplio pero no parece importarte. Lo que sí te sorprende es cometer siempre los mismos errores. Año tras año tropiezas siempre en la misma piedra, pero no en una pequeña, no. Eso sería demasiado fácil y en realidad te gusta lo complicado. Siempre te estrellas en esa piedra con el cartel luminoso. Sí, sí, esa que pone con letras bien grandes "TROPIECEN AQUÍ". Evidentemente, si la piedra es la misma, las excusas también.
Hace tiempo que te sientes fuera de lugar. Tienes la sensación de no encajar con nadie. Ni la música puede ayudarte...

No quiero deprimir a nadie con toda esta palabrería. Ya no soy la de antes. O sí. Siempre lo seré. Yo soy la de la piedra gigante. Sigo lloriqueando cuando siento mi pecho oprimido, pero lloro porque es una cuestión de salud mental. Cuanto más lloro, mejor me siento. Pero ahora hay una pequeña diferencia. Antes me quedaba dormida después del llanto. Ahora me miro en el espejo y me abofeteo. "Plas, plas. Asúmelo coño". Y entonces empiezo a pensar con más claridad. Porque admitámoslo, siempre podemos contar con alguien... sólo está en nuestras manos hacerlo o no. Y otra cosa que he sacado en claro, cuando tomas una decisión hay que ir adelante con ella, si descartas otras posibilidades, descartadas quedan. Porque esa espiral sí que es peligrosa.
¿A que me estoy haciendo mayor?



martes, 9 de septiembre de 2008

Cuenta atrás


Me da vértigo el punto muerto
y la marcha atrás
Vivir en los atascos,
los frenos automáticos
y el olor a gasoil
Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos
Me arruinan las prisas
y las faltas de estilo
el paso obligatorio, las tardes de domingo
y hasta la línea recta
Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran a sus ideales
sobre los de cualquiera
Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido
Parado frente al mar... mientras el mundo gira

Francisco Ortega Palomares