viernes, 27 de marzo de 2009

Born to ride. 2ª parte.

Vi la luz. Ahora o nunca. Tengo que tachar mi problema con las bicis. Y además hago feliz a mi nano en el día de su cumpleaños... Así que me lancé y le dije, "ale vamos". Y mi nano se puso contento y me empezó a explicar lo de las marchas. "¿Marchas?" dije yo. "Sí, marchas" dijo él. Y yo estaba mitad eufórica por la emoción de romperme los dientes y mitad acojonada por temor a romperme los dientes.

Y le dije a mi nano que este día era muy importante para mí y le expliqué mi trauma y que tal vez hoy lo superaría... Y como estaba hecha un flan le pedí consejo. Y entonces mi nano me dijo: "Lolita, sólo es una bici no es Moto GP". Pues coño, el chaval tiene razón. Y me tranquilicé un poco. Hasta que bajé a la calle.

Así que por la calle había un chaval en bici más feliz que una perdiz y detrás de él una persona más o menos "adulta" haciendo eses y gritando sin parar. Y me llevó a un parque para que practicara pero estaba lleno de perros y un chihuahua me perseguía. Él me ladraba y yo seguía gritando. Hasta que cogí un poco de seguridad y fuimos por la avenida grande, que allí hay carril bici. Y los bordillos son planos. Así que por una parte me tranquilicé pero por otra me desilusioné porque es como si hiciera trampas...

Hasta que llegó el momento! Un bordillo gigante! Y además no había semáforos así que algún buen samaritano me tendría que dejar pasar. El asunto se ponía interesante porque si me caía tendría público y eso me hacía sentir más insegura... Entonces le dije a mi hermano que pasara primero porque yo necesitaba más tiempo para pensarlo. Y no paraban de pasar coches hasta que uno me hizo la señal con la mano. Y el tiempo se ralentizó, como en las películas. A la izquierda el conductor. Mi nano enfrente gritando palabras de ánimo. A la izquierda otro conductor más. Y yo ahí parada escuchando los latidos acelerados. Y creo que hasta cerré los ojos porque no quería presenciar mi propia caída. Pero no me caí. Lo pasé. Y mi hermano se bajó de la bici y lanzó su gorra al aire. Y yo me bajé de la bici y bailé la danza de "prueba superada". Y como estaba tan emocionada le dije a mi hermano: "vamos a ver hasta donde llega el carril". Y además era todo cuesta bajo así que mis trenzas se deshicieron de la velocidad y yo gritaba de la nueva sensación descubierta. Y al final mi hermano que es mucho más tímido que yo también gritaba y como él iba primero cada vez que cruzábamos levantaba un brazo y decía "Bordilloooo!!!". Y nos fuimos bastante lejos porque ni siquiera sabía dónde estábamos.

Y esa es la historia. Una historia que ya puedo tachar después de no sé cuantos años... Y este fin de semana he vuelto a quedar con mi nano para ir en bici ^^
Y es probable que en mi lista vaya añadiendo más cosas que debo superar... Es una sensación extraña eso de ser mi propio enemigo y vencerme.

jueves, 26 de marzo de 2009

Born to ride. 1ª parte.

Tengo muchos traumas. Y manías. Y obsesiones. Y además una lista con cosas que quiero hacer antes de morir. Puede sonar pretencioso o quizás ridículo. Pero es que a estas alturas ya no es menester que me oculte en apariencias. Soy idiota. Y punto.

El otro día fue el cumpleaños de mi hermano (11!), así que lo visito tempranito para que él organizara el plan del día. Y ahora me ha dado por hacerme dos trenzas y la gente se piensa que vengo de hacer deporte... o del patio del colegio. Así que mi nano me dice, "como llevas dos trenzas vamos a dar una vuelta en bici" y me pone una gorra.

Y esta historia no tendría nada de especial si no fuera porque la noche anterior le dije a mi parte contratante que una de las cosas que tenía que hacer antes de morir era superar mi trauma con las bicicletas. No es que sea un trauma pero cuando me subo a una bici me siento como si fuera desnuda a clase. (¿Nunca has tenido ese sueño?). Si ya por naturaleza soy insegura, cuando me monto en una bici me deshago literalmente. Nunca jamás he podido cruzar la calle en bici. Es como si el bordillo de la acera se convirtiera en un muro imposible de atravesar. Al final lo que hacía era bajarme de la bici, cruzar la calle con la bici a cuestas y volverme a subir a la bici hasta el siguiente bordillo. Como soy una cobarde me deshice de la bici. Problema resuelto. Y no he vuelto a subir en una desde que tenía 10 años... hasta ahora.

lunes, 23 de marzo de 2009

Mala suerte chata

Quería celebrar la entrada de la primavera con una bacanal. O con algo más sencillo como una barbacoa en el tejado y una cerveza. Pero como me gusta el drama lo he celebrado con fiebre y un ojo hinchado. Ahora que se me ha desinflado un poco me puedo reír pero ayer casi me da un soponcio cuando vi que en lugar de mi ojo precioso tenía una pelota de golf. Estuve a punto de subirme al campanario de la iglesia y hablar con las gárgolas, pero la fiebre me lo impidió.

No podía abrir el ojo, pero no por la hinchazón sino porque me había salido una costra alrededor que mantenía el párpado pegado. Algo asqueroso. Pero supongo que ya me tocaba, porque todos los que me rodean han estado malos y yo no. Y me miraba al espejo y me decía a mí misma con la voz de Robert DeNiro "tú molas tía, eres un ser superior". De superior nada, me pongo mala y es como si se acabara el mundo...

Y la verdad es que creo que me voy a meter en la cama con el portátil y voy a jugar un rato. Así rememoro los buenos tiempos. Porque cuando era pequeña y me ponía mala me pasaba el día jugando a la consola y recuerdo que me hice un récord en el Galaxian que mi primo fue incapaz de superar. ¿Os acordáis del Galaxian? Qué pedazo de juego che!

La bacanal casi que la dejo para otro día...


lunes, 16 de marzo de 2009

Medida anticrisis: buena música y carcajadas

Pues sí, a pesar de ser pobre y todo eso a veces tengo mis momentos. Así que el sábado me escapé a Murcia para el concierto de Jonathan Richman. Él con una guitarra española y el batería. Todo un crack. Casi todo el concierto cantado y hablado en castellano. Buen rollo con el público y mucho sentido del humor, es todo un showman. Me lo pasé muy bien y no paré de reír. Y qué bien toca, es de los pocos que aprovechan todas las cuerdas de la guitarra. Aunque no lo parezca su música es muy bailable, tanto que a veces él soltaba su guitarra y se le iban los pies.

Sabía que Jonathan Richman era grande, pero no sabía que era tan tan grande.




lunes, 9 de marzo de 2009

Desalentador

Estoy buscando trabajo. Hace algunos meses eché bastantes currículums pero nada. Y ahora otra ronda. Si ya de por sí es deprimente buscar de "cualquier cosa", es más triste todavía que mis conocidos me miren tan extrañamente. Cuando digo que estoy buscando trabajo es como si dijera que voy a viajar a la luna en primera clase. Ya sé que estamos en malos tiempos para la lírica pero tendré que hacer algo... Y todos me dicen: ¿sabes que estamos en crisis?

¿No jodas, sí? es lo que digo yo. Porque fíjate tú que no me había dado cuenta. Desde que me levanto hasta que me acuesto están los antropólogos de sofá comentando el tema crisis, las cuñas publicitarias hablan de la crisis. Mi panadero habla de crisis. Hasta las farolas de mi barrio están desanimadas por el tema de la crisis. Pero qué se supone que debo hacer? No puedo dejarme llevar por el desánimo generalizado. He nacido ingenua y moriré ingenua. Y además la crisis aviva un poco la creatividad, sigo viva sin un puto duro en la cartera y eso ya es algo.

No pero ahora en serio. Estoy jodida como no encuentre algo. Mientras tanto seguiremos esperando... ¿eso no lo decía Rosendo?

viernes, 6 de marzo de 2009

Vendaval

No me hace mucha gracia el viento. Si existe será por algo pero a mí no me convence. La primera razón un tanto superficial es porque se me despeina el flequillo. Estoy obsesionada con mi flequillo porque tengo un remolino y se me levanta, mi flequillo es bastante feo pero es práctico para tapar mi frente tamaño aeropuerto. El viento me levanta el flequillo y luego la gente me pregunta por Milú. (Para los despistados: Milú es el perrito de Tintín).

La segunda razón: me da miedo que se me caiga alguna maceta en la cabeza. Piénsalo bien, qué vergüenza desparramarse en medio de la calle delante de gente desconocida...

Tercera razón: me da dolor de cabeza. Toda yo, entera, de pies a cabeza. Soy extremedamente sensible, de hecho debería vivir en una caja de cristal. Una ráfaga de viento en mi cara y ya noto cómo el cerebro me baila dentro de la cabeza. Será pequeño pensarás... ¿Y si tengo el cerebro tan pequeño por qué tengo una frente tan grande?

La cuarta razón: "las palabras se las lleva el viento". De pequeña no lograba entender este dicho y veía al viento como un ladrón capaz de dejarme muda para siempre. Por desgracia ahora lo entiendo y cada vez que puedo pongo al viento por excusa...

Quinta y última. Mi jazmín se va a echar a perder. Con lo que lo quiero yo y ahí está aguantando como un machote y yo lánzandole palabras de ánimo para que no se rinda, le hablo desde dentro claro porque no quiero vivir en directo las razones 1, 3 y 4. Y ahora tiene un montón de capullitos a punto de florecer y cruzo los dedos para que no se rompan. Así en secreto diré que hablo con mis plantas, todas tienen un nombre y yo les cuento historias mientras las podo. Y mi parte contrantante me oye hablar y me grita desde abajo "¿qué dices?" y yo le grito desde arriba "no estoy hablando contigo, hablo con mis plantas"

Hace tanto viento que la casa entera se mueve. Y he llegado a pensar que quizás se despegue del suelo y entre en el ojo del huracán. Y estaría bien porque yo podría meterme bajo el edredón y levantarme cuando el viento parase. Y al salir de casa unas personas muy pintorescas me harían una fiesta por matar a la bruja mala. Y todos cantaríamos y comeríamos piruletas. Y una hada me daría unos zapatos que no me hiciesen daño a pesar de que fueran nuevos y yo me iría tan contenta dando saltitos por un camino de baldosas amarillas...


Ilustración de Mireia Macip

Y mientras pensaba todo esto un fuerte golpe me ha despertado de mi ensoñación. Al final me ha tocado subir al tejado para atar el tendedero y las sillas. Ahora me duele la cabeza y no sólo se me ha levantado el flequillo, parece que me he puesto un puercoespín en la cabeza. Así que en definitiva, el viento no mola nada...


martes, 3 de marzo de 2009

Poca vergüenza

Ya pasó el 28F, o lo que es lo mismo, el día tan esperado de bodorrio. Ya me puse mis zapatos que me hacían daño en los pies, los pendientes que me hacían heridas en las orejas y mi vestido que demostraba que llevo estupendamente la dieta (aunque aún me queda). Y yo estaba eufórica porque me encanta reunirme con mis primos. Y también me encantan las novias de mis primos y los novios de mi primas. Así que en mi mesa éramos doce personas más o menos de la misma edad y no párabamos de pegar voces y decir tonterías... Y la primera coña empezó cuando el camarero dijo eso de "Buenas noches, me llamo Paco y voy a ser vuestro camarero". Una cosa llevó a la otra. Me sentía agusto, en la carpa hacía un calor sofocante y el vino estaba fresquito. Y lo peor es que la copa nunca se acababa porque Paco, nuestro camarero pasaba cada cinco minutos rellenándola. Así que yo tenía la sensación de no haber bebido casi nada, aunque no llegué al postre en plenas facultades mentales. Y me pregunto si Paco no era en realidad Baco... El caso es que mi primo también empezó a meter cizaña y al final fui por todas las mesas diciendo a la gente lo mucho que la quería... Y no se me ocurre otra cosa que visitar la mesa de mi familia más cercana y gritar "mamá, voy borracha pero da igual porque ni siquiera tengo carnet de conducir". Sólo espero que mi familia no recuerde esta boda por el día que Lolita pilló una cogorza monumental. Aunque seguramente yo no sería la única borrachuza... La verdad es que no sé qué me pasó porque nunca me pongo borracha. Supongo que como nunca bebo el alcohol me sube más rápido. Cuando me entró el bajón le dije a mi parte contratante que me llevara a casa y hay cosas que ni recuerdo. Aunque sé que me lo pasé bien. Y la próxima boda es la de mi primo, pero ya para el año que viene. Y esta es peligrosa porque el convite es en Julio y en un restaurante al lado del mar, así que no sé, igual me acabo bañando en bolas, aunque para hacer eso no necesito ni una pizca de alcohol...

Y este es mi resumen. Así que no sé muy bien si esto es una historia triste o divertida.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Domo Arigato

Hace algún tiempo descubrí un grupo de música, The Polysics. Creo que es un grupo japonés y la verdad es que no puedo escuchar el disco entero seguido porque acabo con la cabeza hecha un bombo. Me hace mucha gracia el vídeo Domo Arigato, Mr. Roboto. Pero el que hoy voy a poner me alucina aún más. Luego no me extraña que algunos niños tuvieran ataques epilépticos al ver algunas de sus series animadas. A veces es todo tan histriónico...


sábado, 14 de febrero de 2009

Soy funambulista. 2ª parte (y final)

Se acabó esto de deshojar la margarita y seguir con el ramo entero. Se me vienen encima bastantes obstáculos que estoy dispuesta a atravesar, aunque lo tenga que hacer a cabezazos. Por fin voy a atreverme a cruzar la cuerda floja. Sin mirar abajo para que no me entre el vértigo.

Básicamente ya todos sabéis por donde voy. Hace algún tiempo le daba las mismas vueltas a lo mismo, con la diferencia que ahora he tomado la decisión y voy a llevarla a cabo. Llevo años en una carrera que no he querido hacer desde el principio y en vez de cambiarme antes lo único que he hecho ha sido alargar el sufrimiento hasta que todo ha explotado. Llevo mucho tiempo lamentándome por ello, pero desgraciadamente no tengo una máquina que me retroceda diez años atrás. Así que el primer paso es superarlo de una vez por todas, el pasado que se quede atrás que ahora me toca remendar los errores... y supongo que tendré que dar un montón de explicaciones... así que antes de decir nada a nadie tengo que convencerme fuertemente para no empezar a dudar. Porque aunque sé que mi madre me dijo que ella es feliz si yo estoy feliz también piensa que con 25 años que tengo ya va siendo hora de que empiece a centrarme. Sé que ella piensa que soy mayor para hacer otra cosa. Yo también lo creo, pero soy optimista y calculo que por lo menos llegaré a vieja pelleja así que el segundo paso es dejar de preocuparme por la edad.

El caso es que soy muy soñadora y muy idealista por eso los golpes que me llevo siempre me sientan tan mal. Me he parado a pensar y me he preguntado "qué me apasiona" y después me he preguntado "podría vivir de ello"... No lo sé. No sé si podré vivir de lo que me gusta pero como ya he dicho antes voy a llegar a vieja y me gustaría mirar atrás y sentirme orgullosa de mí misma para aconsejar bien a mis nietos...

Me estoy enrollando. Quiero hacer Comunicación Audiovisual. Ahora ya no estoy en la radio y no he llevado muy bien eso de dejar de escribirme los guiones. Me he dado cuenta de que no lo hago por hobby. Lo hago porque me gusta, porque me siento segura haciéndolo. Y creo que a pesar de los millones de defectos que tengo también poseo ciertas cualidades. Y aunque sé que mi cerebro sería como un diamante en bruto para el gremio psiquiátrico también me gusta la cabeza que tengo. Aunque oiga voces y mantenga conversaciones conmigo misma y luego me mee de la risa y me ponga a escribir un montón de historias que no me lleven a ningún sitio...

Por desgracia para mí, escribir guiones no te hace guionista. Ya me gustaría decir que lo soy pero si no tienes un trozo de papel que diga "a esta tía le han dado por culo cinco años para conseguir este papel" no eres nadie. El problema de Comunicación Audiovisual es que no hay en Alicante. Bueno, sí. Tendría que irme a La Ciudad de la Luz, un complejo cinematográfico que hicieron hace un par de años. He llamado al Centro de Estudios para preguntar cuanto vale y evidentemente no me lo puedo pagar. Vale tanto dinero que me puse a hacer cálculos y me sale más barato irme a Valencia. Alquilarme un piso en Valencia, vivir allí y estudiar allí me sale casi por el mismo precio que estudiar el primer curso en Ciudad de la Luz...

Conclusión: pues vete a Valencia, me dice mi parte contratante. ¿Así de fácil? Pues claro. ¿Y qué pasa con nosotros? Que sólo estamos a dos horas. Por eso es mi parte contratante. Es él el que pone el equilibrio y menos mal que casi nunca me hace caso... Pero llamé a Valencia y no me puedo cambiar de carrera. Conclusión segunda: estudio el primer año en Ciudad de la Luz y luego me cambio a Valencia...

Así que tanto rollo he metido para contar esto. El problema principal es que no tengo trabajo y como siempre hago las cosas del revés me pongo a buscarlo justo en el momento en que abundan los despidos en vez de las contrataciones. Y aunque me dieran un trabajo mañana no me daría tiempo a recaudar todo el dinero que necesito. Pero como ya he tomado la decisión me tengo que poner en marcha y más que "intentarlo" tengo que "hacerlo".

No más llantos. No más vueltas atrás. No más margaritas...


viernes, 13 de febrero de 2009

Soy funambulista. 1ª parte.

Soy indecisa. No es ningún secreto. Pero sí que me resulta un problema. Desde lo más pequeño hasta lo más grande. Convierto un grano de arena en una montaña imposible de escalar. Llevo 20 años tomando el mismo sabor de helado. Total, si la stracciatella me gusta para qué probar otro... sí, me encanta ese sabor. Pero nunca escojo otro porque hay tantos en el mostrador que puedo tirarme una hora para decidirme por uno en concreto... Una vez en un acto de chulería elegí una tarrina de fresa. Y en vez de disfrutar de mi helado me pasé repitiendo en cada bocado "tendría que haberme cogido el de stracciatella". Ese es mi segundo gran problema: me arrepiento enseguida de mi decisión por muy tonta que sea.

Soy indecisa hasta el punto de convertirme en una caricatura de mí misma. Y es una lucha constante lo que llevo en mi interior. Basta con que decida algo, aunque sea una trivialidad, que si me preguntan "¿estás segura?" ya la hemos liado. A veces he tomado decisiones importantes sabiendo que iba a cambiar el camino de mi vida. Pero estas decisiones no las he tomado por mí, sino para ayudar a otras personas, así que al fin y al cabo no cuentan. Y llevo ya bastantes años lamentándome con el "tendría que..." Mi vida se ha convertido en un condicional siempre con el "y si" en el pensamiento.

Ahora he decidido que tengo que cambiar esto. Y llevo un par de semanas dándole vueltas a todo. Me siento como una niña pequeña que está aprendiendo a caminar y cada vez que se cae llora sin moverse hasta que vienen sus padres a levantarla otra vez. Ya no quiero ser así. Me he cansado de mí misma, soy una pesada y una llorica. Me miro al espejo y pienso que me tengo que cortar el flequillo porque ya casi no veo (esto es una nota mental mía), en realidad no me gusta lo que veo así que me hablo para animarme (esto tampoco debería contarlo, luego todo el mundo me conoce demasiado bien). El caso es que tampoco puedo cambiar un problema tan grande de la noche a la mañana así que me está costando lo mío. Necesito mi período de adaptación, sobretodo para coger aire en los pulmones y tirarme de cabeza a la piscina. La semana pasada tomé una decisión bastante importante y en dos días he hecho como cuarenta planes alternativos y he cambiado de idea unas mil veces. Pero cuando uno toma una decisión hay que desechar automáticamente las otras posibilidades, sino nunca hay manera de centrarse. Sin planes b. Sin arrepentimiento. Sólo un objetivo.

Tengo la sensación de estar mucho tiempo en la cuerda floja. Porque tengo vértigo, porque tengo miedo, porque no me atrevo, porque no sé si lo que me espera al otro lado realmente es lo que yo quiero... No es fácil tomar una decisión. Nunca sabes si será la acertada. Siempre está la duda y al final te acabas guiando por la intuición. Siempre está el temor de cometer errores, de no saber como afrontarlos. Aunque esos errores se arrastran mucho mejor cuando son sólo tuyos. Así que ya no me da miedo equivocarme pero sí me da pánico el no haberlo intentado. Y ahora pregúntame ¿estás segura?. Que mi respuesta es "sí, lo estoy"

viernes, 6 de febrero de 2009

Dando la chapa

Yo no tengo ningún talento especial, quizás por eso siempre me ha hecho feliz encontrar a gente que sí lo tiene. Y algo que me asombra mucho es conocer a gente que sabe dibujar. Ahí está mi primo Jesús por ejemplo, que era un prodigio con el pincel desde pequeño y lo sigue siendo. O mi prima Inma, que siempre hacía dibujos que salían directamente de su imaginación, ahora los pinta sobre los cuerpos. Y me encantan. Siempre cogía sus libretas y miraba una y otra vez sus dibujos. Por eso me puse tan contenta cuando Jesús (UnCactus), desde Asturias, dijo que me mandaría unas chapas personalizadas. Chapas personalizadas! Y casi abrazo al cartero cuando me trajo el paquetito. Y casi me da un soponcio cuando vi tantas chapitas. Algunas no las ha hecho él y me hizo ilusión de que acertara de pleno: Chaplin, Nosferatu, Metrópolis, Zissou... soy muy fácil de conocer ya lo sé. Pero las chapas que más me gustaron fueron las de sus propios dibujos. Me mandó una serie de superhéroes cotidianos, cada uno con su historia. Así que no es que tenga en mi posesión una simple chapa. Tengo toda una creación de manos de un artista. Y ahora él dirá que no, que no es un artista pero no hacedle caso. Porque una persona que crea un dibujo con toda una historia detrás no tiene otro nombre que no sea artista. Y yo lo valoro muchísimo. Y encima me encariño con las cosas enseguida. Por ejemplo, tengo un montón de figuritas de Tim Burton y aunque todas tienen nombre yo me refiero a ellas como "mis nenes". Así que ahora he adoptado a los personajes de Jesús: a Francisquito, al hombre que no podía dormir, al hombre inempujable, a gilipollo entre otros más.

Pero mi favorita es "La niña con las cejas de remolino". No me digas que no la adoptarías!!
Gracias UnCactus

jueves, 5 de febrero de 2009

Disfraces

El 28 de Febrero tengo una boda. Nunca salgo en Carnaval, me agobia la gente. Te puedes desmelenar y como llevamos antifaces somos más sociables. Bueno eso y que la gente bebe y vuelve a beber como los peces en el río. Yo cada vez que salgo me desmeleno, o por lo menos hago el payaso de lo lindo, siempre y cuando salga con mis primas, que son las únicas que no se avergüenzan de mí. El caso es que nunca salgo en Carnavales, siempre me voy al cine esa noche. Pero este año se me había ocurrido arrancarme un ojo (de mentira claro) y pegarme un montón de pájaros (también de mentira) en el abrigo. Y así podría hacerle mi pequeño homenaje a Hitchcok. Pero me dijeron que Carnavales era el día 28. Así que a mi madre le dije que iría a la boda con vestido pero con un montón de pájaros pegados en el abrigo. Y mi madre tiene muy buen humor, pero a veces me toma en serio y me gritó con la voz de pito que sólo saben poner las madres: "pero como vas a ir con pájaros en el abrigo, estás tonta o quée"

Al final los Carnavales no son el día 28. Pero yo ya paso de pájaros, me iré a ver Gran Torino de Clint Eastwood y punto. Eso sí, para el día 28 sí que voy a estar bonica. Dediqué todo un sábado regloso y lluvioso a la búsqueda del vestido. Todo el día metida en El Corte Inglés, todo el día!!! Y al final el vestido me lo compré en otro lado. Y hoy he ido a la búsqueda de los zapatos. Y sólo he tardado cinco minutos porque estoy ya tan pasada de rosca que le he dicho a mi madre "llévame al sitio donde te gustaron los zapatos que yo paso". Y de zapatos no entiendo pero me he comprado los que le gustaban a mi madre, que ella sí que entiende. Y yo los veo un poco como de monja puritana pero ella dice que qué va, si son muy elegantes...

Así que nada, el día 28 iré de tía cañón por unas horas, con pies de institutriz de Sonrisas y Lágrimas y estoy pensando que sí, que igual me pego algunos pájaros en el abrigo aunque ya no sea carnaval...

miércoles, 4 de febrero de 2009

Recuerdos y reflexiones

Recuerdo cuando mi abuelo paterno murió. Me pilló en plena selectividad. Todo un año preparándome para hacer los exámenes que se supone iban a determinar mi futuro. Todo un año centrada en eso y luego todo se borró de un plumazo. Es curioso como a veces las cosas que creemos más importantes dejan de serlo en cuestión de segundos. Ya no me importaba tanto la selectividad, sólo quería ir al hospital a ver a mi abuelo. Durante los exámenes mis compañeros estaban histéricos. Entre examen y examen sacaban los apuntes y se ponían a repasar como locos. Yo tenía una calma pasmosa. Me paseaba por el campus y me tumbaba en el césped, debajo de un árbol, a mirar el cielo. Mis amigos pensaban que me había tomado alguna pastilla o algo parecido. A veces soy práctica. En una hora no me da tiempo a estudiar nada nuevo así que prefiero relajar la mente. Siempre me funciona. Pero en el examen de Historia me derrumbé. Me preguntaron la independencia de las trece colonias o algo así. Por un momento aluciné, no conseguía recordar nada, no sabía como empezar. Y cuando iba a levantarme para entregar el examen en blanco me acordé de la película que hizo Mel Gibson sobre el mismo tema, la peli era la de El patriota. Por no dejarlo en blanco hice una sinopsis de la película. Saqué un 2, eso fue lo más increíble...

Cuando mi abuelo murió nunca antes había ido a un funeral. Me quedé a pasar la noche en el tanatorio con mis tíos y lo recuerdo como algo bonito, nos lo pasamos bien. Sé que es la risa nerviosa de antes de los funerales, pero aún así tengo un buen recuerdo de aquella noche. El caso es que el otro día iba de camino a casa y me estaba haciendo pis. Y cuanto más cerca estaba la puerta de casa, más ganas me entraban a mí. Y me acordé de mi abuelo. Porque cuando era pequeña hacía una cosa que odiaba. Cada vez que yo estaba a punto de mearme encima y a lo mejor íbamos en el ascensor hacía un sonido como de agua. Se pasaba los 20 segundos en el ascensor haciendo "psssssssssssssss". Y al final se me escapaba una gota. Odiaba que hiciera eso, no me hacía nada de gracia. Pero el otro día me acordé y me hizo reír. Cuando alguien muere se le suele magnificar. Y yo ahora recuerdo a mi abuelo por hacer cosas que no me gustaba que hiciera. Supongo que era su forma de demostrarme que era mi abuelo. Y es curioso porque uno nunca sabe cómo le recordarán. Y también es curioso que a veces se echan en falta las cosas de las que pensabas que podías prescindir. Y eso que me hacía mi abuelo lo hago yo a los demás. Cada uno recuerda como puede.

martes, 3 de febrero de 2009

I believe in miracles

Me encantan los Ramones. Me ponen de buen humor. Hoy ya no llueve y se ha ido la ansiedad de comerme un elefante. Me siguen doliendo las muelas. Además, uno de mis gestos característicos cuando estoy preocupada es apretar la mandíbula. Lo hago sin darme cuenta pero eso hace que las muelas duelan más. Últimamente estoy más preocupada de lo habitual. Pajas mentales suelen llamarlo... Por lo visto yo soy la reina de la masturbación mental. Y por lo general salpico al que esté más cerca, es decir, a mi parte contratante. Pero casualmente siempre tiene las cosas claras. Es duro tener una mente tan desordenada como la mía y además, cuando tomo una decisión sigo dudando. Lo que hace que entre en un bucle infinito. Hasta que algo o alguien me vuelve a sacar de ahí. Me encantan los Ramones. Cuando estoy desanimada siempre me pongo a bailar "Beat on the brat". Pero esta vez ha sido la canción "I believe in miracles" cantada por Eddie Vedder. Al escuchar la parte donde dice: "Cierro mis ojos y pienso como pudo ser. El futuro está aquí hoy. No es tan tarde. No es tan tarde todavía"
Ya está. Lo he visto claro y he descolgado el teléfono. Mierda! No ha contestado nadie. Pero ya he dado un paso y cuesta menos...

lunes, 2 de febrero de 2009

Daño

Los meses de Febrero y Septiembre son mortales para mí. Y hoy tengo un mal día. Primero porque está lloviendo. Me gusta la lluvia si no tengo que salir de casa porque tengo alergia a la humedad y porque tengo una suela del zapato rota, así que siempre acabo por mojarme los calcetines. Y hoy precisamente tengo que salir. Segundo porque tengo la regla y una ansiedad inhumana por comer guarrerías pero dentro de 27 días tengo una boda y me he comprado un vestido que jamás pensé que podría llevar. Y aunque ahora mismo quede como una frívola superficial me da lo mismo, pero voy tan guapa que no me pienso ni peinar para no hacerle sombra a la novia... Tercero, no puedo más con el dolor de muelas. Estoy pasando por un calvario. Llevo más de un año con las dichosas muelas del juicio. Me ha salido un bulto en la garganta, me duele. Tomo pastillas, pero me duele. Me están creciendo todas a la vez y me duele. Me duele, me duele, me duele. Estoy de mal humor porque me duele. El sábado por la noche lloré porque me duele. Hoy también he llorado, bueno pero ha sido por otra cosa. El caso es que no puedo más. El dentista me hizo una radiografía de la boca y me dijo que tenía espacio suficiente, que no hacía falta operar. Y ahora se me ha torcido un diente, no se nota mucho pero yo sí que me lo veo.

Todo esto viene porque hoy no paro de escuchar una canción, Hurt. Es de Nine Inch Nails pero yo me pongo la versión que hizo Johnny Cash y aunque no tiene nada que ver la letra conmigo esta canción me pone más sensible de lo que estoy. Porque hoy llueve y me duele.


martes, 27 de enero de 2009

¿Qué es el viento?

<Tus orejas en movimiento>


Es lo que decíamos de niños. Está claro que yo no iba para meteoróloga. Así que por favor, el que esté meneando la cabeza, que pare ya.


viernes, 23 de enero de 2009

Es como el pan

No sé que me pasa pero me encanta Jonathan Richman. Si ayer hablaba de ver el lado positivo de las cosas, Jonathan Richman es mi practicante. Su música es alegría para mis oídos y cuando estoy fastidiada por algo me pongo su último disco "Because Her Beauty Is Raw And Wild" y enseguida es como si me inyectara buen humor. Aunque creo que me contagia sólo a mí. Cuando me fui a Granada con mi parte contratante y mis hermanos puse ese disco y todos acabaron poniéndose su iPod. Hay una canción en especial que me hace mucha gracia y se llama "Es como el pan". Y es que el hombre este en muchos de sus discos tiene alguna canción en castellano. El caso es que este tipo es un crack. Me encanta las caras que pone y los bailoteos que se pega. La canción que yo digo empieza en el minuto 1:50.

Y antes estaba buscando si este año viene de gira algún grupo más heavy que el trueno pero resulta que las entradas para ver a Metallica ya están agotadas. Siempre me entero tarde de las cosas. Pero lo bueno es que sin buscarlo y sin pensarlo he visto que Jonathan Richman viene en marzo al Auditorio de Murcia. Y me he puesto a dar palmadas porque para mí es una buena noticia. Y ya estoy feliz por unos días. Así que si alguien quiere putearme que aproveche este momento porque me da igual :)